Un juez federal en Maryland ha ordenado al gobierno de Estados Unidos traer de regreso a Kilmar Abrego García, un residente legal permanente que fue deportado por error a El Salvador y enviado a una de las cárceles más temidas del país centroamericano.
La jueza Paula Xinis dictaminó que Abrego García debe ser repatriado antes del 7 de abril a las 11:59 p.m., luego de que fuera enviado el 15 de marzo a El Salvador por lo que la administración Trump calificó como un “error administrativo”.
Abrego, quien vive en Maryland desde 2011, no tiene antecedentes penales ni en EE.UU. ni en El Salvador. Según su abogado, Simon Sandoval-Moshenberg, el salvadoreño huyó precisamente de la violencia de pandillas, luego de que miembros de la MS-13 amenazaran con asesinarlo para extorsionar a su familia.
A pesar de ello, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, incluida su secretaria Kristi Noem y el vicepresidente JD Vance, han acusado públicamente a Abrego de ser parte de la MS-13. Sin embargo, en la audiencia judicial, el abogado del gobierno, Erez Reuveni, admitió que no había evidencia que respaldara esa afirmación y que su deportación fue un error.
“No debería haber sido destituido”, declaró Reuveni, quien también pidió más tiempo para que el gobierno resolviera la situación sin intervención judicial. La jueza Xinis, sin embargo, perdió la paciencia. “La ausencia de pruebas habla por sí sola”, sentenció. También calificó de “habladurías” las acusaciones del gobierno y subrayó que ninguna evidencia formal había sido presentada en contra de Abrego.
La familia de Abrego, particularmente su esposa Sura, ha sido clave en el proceso. Con lágrimas, Sura se dirigió a la prensa antes de la audiencia: “Kilmar, si me oyes, te extraño muchísimo. Estoy luchando por ti y por nuestros hijos”. Uno de ellos tiene autismo severo, lo que ha hecho aún más difícil la ausencia del padre.
Sandoval-Moshenberg argumentó que si la secretaria Noem pudo visitar la cárcel salvadoreña donde Abrego fue llevado, el gobierno estadounidense también puede repatriarlo. “Hay buenas razones para creer que, si quisieran, podrían recuperarlo”.
La deportación de Abrego coincidió con un vuelo masivo de deportados el 15 de marzo, en el que varios individuos fueron señalados como presuntos pandilleros. Algunos de ellos fueron enviados a una prisión salvadoreña notoria por sus condiciones extremas, donde los internos son rapados a la fuerza y confinados en celdas hacinadas, como evidenció una reciente visita fotográfica de Noem.
Cientos de miles de cubanos sueñan con irse, pero un joven español decide mudarse a Cuba
Hace 2 días
Migración en crisis: El Darién se cierra y las políticas de Trump impactan América Latina
Hace 1 día