Las autoridades del Ministerio de Comunicaciones (MINCOM) y de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) alertaron sobre el creciente uso de medios alternativos por parte de la ciudadanía para acceder a servicios de telecomunicación, en un contexto marcado por restricciones, altos costos y deficiencias tecnológicas.
Durante una conferencia de prensa celebrada en La Habana, representantes de ambas instituciones expresaron su inquietud por lo que califican como “actos vandálicos e ilegalidades”, aunque en muchos casos se trata de respuestas creativas y desesperadas a las limitaciones impuestas sobre el acceso a internet y a servicios de comunicación de calidad.
Kevin Castro Rodríguez, directivo de ETECSA, denunció que algunos ciudadanos utilizan equipos no homologados que generan interferencias en las radiobases, afectando la cobertura móvil en zonas de La Habana como Santa Fe, el Vedado, Centro Habana y Lawton. Según cifras oficiales, el 12% de las celdas en la capital sufren interferencias externas, lo que demuestra tanto la magnitud del problema como la capacidad ciudadana para alterar el orden técnico establecido.
Las autoridades también señalaron el uso de conexiones satelitales ilegales, que a menudo son adquiridas en el extranjero e ingresadas al país camufladas en equipajes. Aunque estas prácticas son penadas por el Código Penal, lo cierto es que reflejan la necesidad de muchas personas por garantizar una conexión estable, especialmente en sectores donde el servicio de ETECSA resulta insuficiente o demasiado costoso.
La viceministra del MINCOM, Ana Julia Marinet, admitió la dificultad para detectar este tipo de dispositivos y subrayó la necesidad de mayor control fronterizo. Sin embargo, evitó referirse al origen de esta situación: el descontento con un modelo de telecomunicaciones monopólico que no logra satisfacer la demanda creciente de conectividad.
En paralelo, ETECSA denunció actos de vandalismo como el robo de cables telefónicos para su venta en el mercado informal, lo cual ha dejado a cientos de usuarios sin servicio. En El Wajay, municipio Boyeros, fueron sustraídos más de 600 metros de cable, dejando sin telefonía a más de 300 clientes, entre ellos varias entidades estatales.
Pedro Luis Lozada, directivo de ETECSA en La Habana, explicó que reponer los daños se hace cada vez más difícil debido a la escasez de recursos y a la dependencia de importaciones. Atribuyó estas limitaciones al embargo estadounidense, aunque no mencionó los altos precios y la falta de alternativas internas que obligan a los usuarios a buscar soluciones por vías no oficiales.
Pese al llamado de las autoridades a “cerrar filas” y “mantener la vigilancia revolucionaria”, muchos ciudadanos continúan explorando alternativas para mejorar su conectividad. En lugar de atender solo las consecuencias, el fenómeno invita a reflexionar sobre las causas de fondo: la falta de competencia, la lentitud en la modernización tecnológica y las restricciones impuestas sobre el uso libre y asequible de las telecomunicaciones en Cuba.
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