La página de Facebook La Tijera ha sacado a la luz una grave denuncia que expone un entramado de corrupción en la Dirección de Gastronomía de Manzanillo. Según la información divulgada, altos funcionarios del sector están sacando provecho de sus cargos a expensas del pueblo, mientras que los ciudadanos comunes son objeto de sanciones y multas.
La denuncia señala a diversos funcionarios y sus prácticas corruptas dentro del sistema gastronómico de Manzanillo que arroja una riqueza inexplicable de altos funcionarios: un denunciante revela que ciertos funcionarios han acumulado propiedades y bienes de lujo. Entre ellos, se menciona a Ariel, administrador de la UEB "Licetera" y la UEB "El Palermo", quien presuntamente posee una casa biplanta con terraza inmensa, dos motos y dos automóviles. Además, se afirma que este funcionario busca apropiarse de la administración de la heladería local.
Corrupción en el Partido de Manzanillo: Según la información divulgada, no solo la Dirección de Gastronomía está implicada en estas prácticas ilegales, sino también altos mandos del Partido, quienes estarían encubriendo estas acciones.
Tráfico de influencias y testaferros: El director de gastronomía, Oduanys Remón González, ha sido señalado por beneficiar a sus allegados. Un caso específico es el del ex subdirector de gastronomía, Alfredo Iser, quien ahora posee un bar con respaldo gubernamental, a pesar de que el establecimiento genera conflictos y problemas recurrentes.
Negocios retenidos con fines lucrativos: Un ejemplo de estas irregularidades es el caso del local La Taberna, el cual ha estado retenido por más de dos años en espera de ser rentado con el fin de generar beneficios privados para el director.
Vinculaciones con cubanos en el extranjero: Se alega que el director de gastronomía tiene acuerdos comerciales con ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos. Uno de los casos más destacados es el de un grupo conocido como "Mantequilla", a quienes se les habrían vendido negocios locales con la condición de pagar cuotas mensuales de dinero.
El denunciante subraya que los inspectores municipales no cumplen con su deber de revisar las fichas de costos ni de inspeccionar el funcionamiento de los establecimientos. Mientras tanto, la población es sometida a severas multas y restricciones, sin que se apliquen las mismas sanciones a los funcionarios corruptos.
La denuncia ha sido presentada ante el Poder Popular y el Partido del municipio, sin que hasta el momento se hayan tomado medidas concretas para frenar estas prácticas ilícitas. La situación deja en evidencia un sistema de corrupción y favoritismo que parece estar enraizado y protegido por los propios organismos que deberían combatirlo.
La dirección de Gastronomía de Manzanillo refleja una realidad preocupante en la gestión de recursos y en la administración de los servicios en la localidad. La falta de transparencia y el abuso de poder por parte de altos funcionarios ponen en riesgo la economía y el bienestar de la población. La denuncia difundida por La Tijera expone la urgente necesidad de tomar acciones para erradicar estas prácticas y garantizar una gestión justa y equitativa en el sector gastronómico de Manzanillo.