José Francisco García Rodríguez, un cubano de 73 años que ha vivido en Estados Unidos por más de cuatro décadas, fue arrestado por agentes de ICE en Lafayette, Luisiana, mientras se dirigía al trabajo. Su detención ha generado preocupación entre sus familiares y la comunidad local, quienes piden su liberación.
Rodríguez llegó a EE. UU. hace 45 años como refugiado, enfrentando dificultades para establecerse sin conocer el idioma ni contar con educación formal. A pesar de los obstáculos, trabajó arduamente, pagó impuestos y formó una familia. Sin embargo, problemas legales del pasado le impidieron obtener la ciudadanía, a pesar de múltiples intentos durante una década.
Su hijastra, Christian Cooper Riggs, denunció el caso en redes sociales, explicando que Rodríguez había expresado temor ante la posibilidad de ser detenido. “Nos dijeron que lo mejor era mantener un perfil bajo y seguir trabajando”, afirmó Riggs.
El arresto de Rodríguez no solo afecta su vida, sino también la de su esposa, quien padece demencia y depende de él como principal cuidador. "Entiendo la importancia de la seguridad fronteriza, pero no se resuelve arrestando a un abuelo enfermo que ha contribuido a este país por más de 40 años", expresó Riggs.
Ante la incertidumbre, su familia ha solicitado apoyo público, instando a la comunidad a contactar a funcionarios electos para pedir su liberación.
En los últimos días, varios residentes de Lafayette han reportado operativos de ICE en distintos puntos de la ciudad. Testigos afirman haber visto agentes en vecindarios y establecimientos frecuentados por la comunidad hispana, lo que ha aumentado la preocupación entre los inmigrantes.
La administración federal ha intensificado las medidas contra la inmigración irregular, con un enfoque en personas con antecedentes criminales. Sin embargo, casos como el de Rodríguez plantean interrogantes sobre la aplicación de estas políticas y su impacto en familias trabajadoras que han vivido en EE. UU. durante décadas.