El reguetonero cubano Jorge Junior, líder del grupo Los 4, expresó su indignación en redes sociales tras conocerse que la agrupación debía audicionar para poder trabajar con una cantante en Cuba.
El artista calificó la exigencia como “una de las faltas más grandes de respeto” y consideró que era un menosprecio a la trayectoria del grupo, reconocido dentro y fuera de la Isla.
“Es increíble. A Los 4, grupo de primera línea, le exigen audicionar para poder trabajar con una una cantante. Es decir, ya no cuentan los logros y las veces que pusimos en alto el nombre de Cuba”, escribió en su perfil de Facebook junto a una imagen suya, en tono serio, durante una grabación. Su comentario se viralizó rápidamente, generando un intenso debate entre sus seguidores y la comunidad artística.
Algunos usuarios defendieron la práctica de audicionar como un procedimiento normal en la industria musical, incluso para artistas con experiencia. Sin embargo, la mayoría respaldó a Jorge Junior y cuestionó la rigidez burocrática que afecta a agrupaciones consolidadas. “Van Van no audiciona, Gente de Zona no audiciona, ¿por qué ustedes sí?”, comentó un seguidor, reflejando el descontento de muchos.
Otros señalaron que esta medida es parte de un problema más amplio dentro del sistema estatal de empresas musicales en Cuba, acusándolo de imponer trabas innecesarias a los artistas.
“En este país todo es posible, hoy eres reconocido y mañana te hacen empezar de cero”, escribió un usuario. Algunos sugirieron que la decisión responde más a arbitrariedades internas que a normas establecidas.
Aunque no se ha confirmado oficialmente, varias reacciones apuntan a que la cantante involucrada podría ser una joven trinitaria, admiradora del grupo, cuya incorporación ha sido bien recibida por los seguidores de Los 4. Muchos resaltan su talento, voz y humildad, pidiendo que no se le impongan obstáculos.
Los 4, fundado por Jorge Junior, es una de las agrupaciones más representativas del reguetón cubano, con más de una década de trayectoria. Esta polémica ha reavivado el debate sobre la burocracia cultural en Cuba y el trato que reciben los artistas consagrados en la industria musical del país.