Las recientes políticas comerciales del presidente Donald Trump podrían tener un fuerte impacto en el precio de productos tecnológicos fabricados en Asia, especialmente el iPhone, el dispositivo insignia de Apple.
El nuevo paquete arancelario contempla tarifas del 54% para las importaciones procedentes de China, 46% para Vietnam y 26% para India. Coincidentemente, Apple produce una gran parte de sus dispositivos en estos tres países, lo que complica aún más su estrategia de diversificación.
Un análisis de Rosenblatt Securities, citado por Reuters, advierte que, si Apple traslada estos costos al consumidor final, los precios de sus dispositivos podrían incrementarse hasta un 43%. Esto implicaría que el iPhone 16 Pro Max con 1TB de almacenamiento podría pasar de costar alrededor de 2.300 dólares. Incluso el modelo básico, el iPhone 16 de 128 GB, podría superar los 1.140 dólares, una subida que lo alejaría del bolsillo del consumidor promedio.
Apple había intentado reducir su dependencia de China trasladando parte de su producción a India y Vietnam, pero la nueva política arancelaria afecta también a estos países, dejando a la compañía sin alternativas viables a corto plazo.
No obstante, algunos analistas no creen que Apple aplique un aumento inmediato. Gerrit Schneemann, experto de Counterpoint Research, considera que la empresa podría absorber temporalmente parte del costo gracias a su margen de beneficio bruto, que ronda el 38%. Sin embargo, advierte que si la situación persiste, los consumidores podrían ver un alza real en la próxima generación de dispositivos, como el iPhone 17.
Más allá de los precios, la iniciativa busca incentivar la manufactura en territorio estadounidense, pero fabricar iPhones dentro del país sigue siendo poco realista. La cadena de producción de estos dispositivos es extremadamente compleja y depende de una red global de proveedores especializados. Replicar ese sistema en EE. UU. implicaría costos aún mayores que los impuestos arancelarios.
"El ensamblaje local de iPhones no es una solución práctica ni a corto ni a mediano plazo", afirmó Schneemann. Aunque Apple cuenta con algunas instalaciones de ensamblaje en EE. UU., estas son limitadas y no tienen capacidad para sostener una producción masiva.