"¡Alabaooo! Otra madrugada de apagón. Esto no es vida, vivimos en un infierno. Una vez más, el circuito eléctrico de una parte del barrio de Atarés se cayó, sumiéndonos en una oscuridad insoportable y en un calor sofocante.
"No hubo manera de dormir, el aire estaba pesado, las paredes sudaban y hasta Mico, el gato, huyó a la calle en busca de una brisa que nunca llegó.
"Es una historia repetida, como un disco rayado que nos toca escuchar cada noche. Se caen los circuitos, el sistema eléctrico nacional falla una y otra vez, sin solución a la vista. Siempre es lo mismo, promesas vacías y excusas recicladas. ¿Cuánto tiempo más tendremos que soportar esta pesadilla?
"¿Cuándo se caerá, de una vez, el otro sistema? Porque si algo está claro, es que este país necesita más que parches y discursos. ´A buen entendedor, las palabras sobran´, dicen. Pero aquí parece que los que deben entender no escuchan, o peor aún, no les importa. Nos venden la idea de la continuidad, pero lo que realmente continúa es el desastre. Cada noche sin luz, cada día sin soluciones, cada promesa rota nos acerca más al hartazgo.
"Es que ya no queda más que reírse para no llorar. ¡Jajajaja! Nos reímos de nuestra propia desgracia, porque si nos detenemos a pensar en lo absurdo de esta situación, la impotencia nos consumiría. Nos hemos convertido en prisioneros de la costumbre, resignados a sobrevivir entre cortes de electricidad, calor asfixiante y la incertidumbre de no saber si mañana será diferente.
"Algunos dicen que hay que tener paciencia, que las cosas mejorarán con el tiempo. Pero, ¿hasta cuándo? ¿Cuántas madrugadas más de calor insoportable, de sudor pegajoso y de insomnio forzado? No es solo la falta de electricidad, es la falta de respuestas, de voluntad, de una solución real.
"Mientras tanto, seguimos aquí, en este juego perverso de esperar lo que no llega. Y Mico, el gato, seguirá escapando cada vez que el calor se haga insoportable. Quién sabe, tal vez algún día no regrese, y en su lugar, se lleve consigo la poca esperanza que nos queda.
"Hasta entonces, nos toca aguantar otra madrugada sin luz, otro día sin respuestas y otra promesa que jamás se cumplirá"
Del perfil del escritor y productor Cesario Navas.