Xiomara Vázquez, madre de la pequeña Adisleydis de 7 años, ha recurrido a las redes sociales en busca de ayuda internacional para obtener un tratamiento de hormonas de crecimiento, actualmente inexistente en Cuba. La niña padece una rara condición que afecta su desarrollo físico, y su madre está desesperada por encontrar una solución.
"Estoy en Cuba y aquí no existen esas hormonas. Sé que son muy efectivas para tratar a mi niña", expresó Xiomara en un emotivo video publicado en TikTok que rápidamente se hizo viral. En su mensaje, la madre también confesó que necesita informarse mejor sobre el tratamiento, pero que está dispuesta a hacer todo lo posible para conseguirlo. "Dios me la bendiga, en serio necesito el medicamento para mi bebé", agregó con angustia.
La solicitud de Xiomara ha despertado una ola de solidaridad en redes sociales. Usuarios de España, Reino Unido y Estados Unidos han compartido información sobre el acceso gratuito a este tratamiento en sus respectivos países y han ofrecido ayuda para enviar las hormonas a Cuba. Algunos incluso han planteado la posibilidad de gestionar visados humanitarios para que la niña pueda recibir atención médica en el extranjero.
"Mi hijo nació con esta condición, tiene 8 años y está creciendo gracias a una hormona que se le inyecta todas las noches. En España, la Seguridad Social la proporciona gratuitamente", comentó una usuaria en respuesta al video de Xiomara.
Otras personas han sugerido que la niña sea llevada al Instituto Nacional de Endocrinología en La Habana, donde algunos pacientes han recibido tratamientos similares. Sin embargo, la crisis crónica de medicamentos y el deterioro del sistema de salud pública en la isla dificultan el acceso a tratamientos especializados. La falta de insumos médicos, personal cualificado y la escasez de recursos afectan gravemente a la población, especialmente a los niños que requieren atención médica urgente.
A la crisis sanitaria se suma una profunda crisis económica y alimentaria que impacta negativamente el desarrollo infantil en Cuba. La escasez de productos básicos y la precariedad del sistema de salud han obligado a muchas familias a buscar ayuda fuera del país para tratar a sus seres queridos.
A pesar de las adversidades, Adisleydis es una niña alegre que disfruta bailar, cantar y hacer videos. "Gracias a todos por su apoyo, espero que mi princesa pueda lograr grandes cosas", expresó Xiomara, conmovida por la cantidad de mensajes de solidaridad que ha recibido. No obstante, también ha enfrentado críticas por exponer la situación de su hija en redes sociales, aunque su único objetivo es garantizarle un futuro mejor.
Ante la falta de opciones en la Isla, la solidaridad internacional y la posibilidad de obtener un visado humanitario se han convertido en las principales vías de esperanza para esta familia. Las redes sociales han demostrado una vez más su poder para visibilizar casos urgentes y movilizar apoyo desde distintas partes del mundo. Xiomara sigue esperando que la ayuda llegue pronto y que su hija pueda acceder al tratamiento que necesita para crecer y tener una vida plena.