Cientos de personas que emprendieron un largo y costoso viaje con la mirada puesta en el país del norte, con esperanzas y sueños de consttruir una vida mejor para sus familias han tomado el camino del retroceso; han vuelto a caminar lo andado.
Quimeras deshechas, esperanzas sesgadas. La frontera de Panamá con Costa Rica muestra un movimiento inusual de migrantes irregulares, en su mayoría provenientes de Venezuela y otros países de Sudamérica.
Estas personas, que en su momento emprendieron el recorrido hacia EEUU para conquistar el sueño americano, ahora buscan regresar a sus países de origen tras no lograr ingresar en el país del norte.
Los migrantes fueron detenidos en la vía Panamericana en Chiriquí por miembros del Servicio Nacional de Fronteras y Migración. Muchos de estos migrantes han pasado meses en tránsito y han invertido miles de dólares en su travesía, atravesando la peligrosa selva del Darién y distintas naciones centroamericanas. Sin embargo, al no lograr su objetivo final, han decidido cambiar de rumbo y regresar a casa.
Las caravanas de migrantes comenzaron a multiplicarse significativamente desde 2018, cuando miles de personas de Centroamérica y Sudamérica empezaron a movilizarse en grupos masivos hacia la frontera de Estados Unidos, buscando mejores oportunidades y huyendo de la violencia y la pobreza en sus países de origen.
Sin embargo, con la implementación de políticas migratorias más estrictas durante la administración del expresidente Donald Trump, las posibilidades de ingreso se redujeron drásticamente.
Ahora, con el retorno de estas políticas bajo nuevas directrices que limitan el acceso y endurecen los procesos de asilo, muchos migrantes se ven obligados a reconsiderar su situación. La falta de recursos, el agotamiento físico y emocional y la incertidumbre sobre su futuro han impulsado a cientos de personas a intentar regresar a sus países de origen.
Las autoridades panameñas han informado que están coordinando con organismos internacionales y consulados para facilitar el retorno de estos migrantes. Sin embargo, el proceso no es sencillo, ya que muchos carecen de documentación adecuada o los medios económicos para costear su regreso.
Mientras tanto, los migrantes esperan en campamentos improvisados cerca de la frontera, enfrentando condiciones precarias y la desesperanza de ver truncado su sueño de una vida mejor en Estados Unidos. La situación refleja la complejidad de la crisis migratoria en la región y la necesidad de soluciones integrales que aborden las causas fundamentales de la migración forzada.
Amaia Montero reaparece con La Oreja de Van Gogh: “Bajé al infierno, pero logré volver”
Hace 7 horas
Regalar o comer; elección que se repite en las ferias por el Día de las Madres en Cuba
Hace 13 horas
Intentan robar en la casa de Bolito El Efi horas después de su muerte en La Habana(Video)
Hace 1 día
Seguridad del Estado impide a periodista independiente Camila Acosta salir de su vivienda
Hace 1 día
Díaz-Canel visita instalaciones energéticas en La Habana en medio de apagones prolongados
Hace 1 día