Un individuo ingresó este lunes con un machete a un aula de la Escuela Secundaria Básica Regino Eladio Botti, generando momentos de pánico entre estudiantes y docentes. La rápida intervención de los maestros evitó víctimas, mientras la Policía tardó horas en arribar al lugar, según reportes de testigos y activistas de derechos humanos.
Un episodio de violencia sorprendió este lunes a la comunidad educativa de Guantánamo, cuando un hombre armado con un machete irrumpió en un aula de la Escuela Secundaria Básica Regino Eladio Botti durante el horario lectivo.
De acuerdo con testimonios de familiares y testigos presentes, el agresor ingresó al salón causando alarma inmediata entre estudiantes y profesores. La situación provocó momentos de angustia extrema, hasta que la rápida acción de los docentes permitió desarmar y retener al sujeto, evitando lo que podría haber sido una tragedia.
“Solo gracias a la valentía y pronta reacción de los maestros se pudo controlar la situación. Los niños y adolescentes estaban aterrados”, señaló Irma Broek, activista por los derechos humanos y la libertad de Cuba, quien comentó sobre la falta de información oficial.
Afortunadamente, no se reportaron heridos durante el incidente, aunque el miedo y la conmoción quedaron presentes entre los estudiantes. Según los testimonios, la Policía tardó varias horas en acudir al lugar, dejando a la comunidad educativa temporalmente desprotegida.
El caso evidencia la ausencia de cobertura de medios estatales y de canales oficiales del gobierno local, generando críticas por el silencio ante un hecho que representa un riesgo directo para la seguridad escolar. Broek enfatizó que, mientras en otros países incidentes similares serían ampliamente reportados y debatidos, en Cuba este tipo de sucesos suelen ser minimizados o censurados por las autoridades.
El incidente ha circulado principalmente a través de redes sociales y medios independientes, donde ciudadanos y activistas denuncian la inseguridad y la falta de respuesta inmediata ante situaciones de riesgo. La difusión alternativa de estos hechos se ha convertido en una vía crucial para visibilizar la violencia y la vulnerabilidad de estudiantes y docentes en algunos territorios del país.
Especialistas en derechos humanos destacan que la combinación de retrasos en la actuación policial y la omisión mediática oficial refleja problemas estructurales en la protección de las escuelas y en la comunicación con la población frente a emergencias.
Fuente: Irma Broek