"A mi esposo, Jorge Fernández Era, lo detuvieron hace pocas horas, en la esquina de nuestra casa, por agentes de la Seguridad del Estado. La patrulla que lo interceptó fue directa en su intención: llevarlo sin mayores explicaciones a la Unidad de Aguilera. Mientras lo conducían, los oficiales no dieron detalles sobre las razones de su arresto, pero quedó claro que se trataba de una nueva represalia por sus actos de protesta pacífica" afirmó su esposa Laideliz Hernández Laza.
Jorge había decidido, como cada día desde hace ya dos años, dirigirse al Parque Central de La Habana para realizar su manifestación cívica. Desde que comenzó a expresar públicamente su desacuerdo con el régimen, su demanda ha sido clara y consistente: ¡exigir el respeto al debido proceso, la protección de los derechos fundamentales y la cesación de las violaciones que ha sufrido él mismo por parte de las autoridades del país!
En particular, ha denunciado las actuaciones de la Seguridad del Estado, la Policía Nacional Revolucionaria y la Fiscalía General de la República, que no solo han vulnerado su derecho a un juicio justo, sino que han mostrado una actitud hostil hacia sus derechos como ciudadano.
A lo largo de estos dos años, las autoridades han recurrido a diversas tácticas para amedrentar a Jorge y disuadirlo de continuar con sus protestas. Ha sido detenido en numerosas ocasiones, muchas veces sin justificación legal alguna y ha enfrentado interrogatorios y amenazas constantes.
Sin embargo, su determinación ha sido más fuerte que las intimidaciones. Su protesta no es un acto aislado, sino un reclamo por la justicia, por la libertad y por el respeto a los derechos humanos que deberían ser fundamentales en cualquier sociedad democrática.
Hoy, con su arresto en la esquina de la casa, se repite una vez más el patrón de represión que él y otros tantos ciudadanos sufren en el país. La detención de Jorge es solo un ejemplo de cómo se utiliza el aparato del Estado para silenciar a aquellos que no temen alzar su voz en contra de la injusticia.
Eso no tiene otro nombre que ¡acoso! a la integridad y al no dejarse doblegar.
"La situación de mi esposo no es un caso aislado, sino parte de un contexto más amplio de represión política y de control social que afecta a miles de personas que, como él, buscan un cambio real y justo para todos.
"Exigimos su liberación inmediata y el cese de las violaciones a sus derechos. La protesta de Jorge es legítima, y su voz, al igual que la de muchos otros, debe ser escuchada"
De Laideliz Hernández Laza
'Carreta de guerra' en Villa Clara convierte maniobra militar en espectáculo viral(Video)
Hace 1 día
Impacto de la IA: cada vez menos empleos para recién graduados universitarios en EE.UU.
Hace 4 horas
Viktor Orbán, aliado de Rusia, pierde las elecciones en Hungría tras 16 años en el poder
Hace 1 hora
Decomisan 200 quintales de arroz en Camagüey en operativo contra el mercado informal
Hace 41 minutos
EE.UU. despliega dos buques de guerra en el estrecho de Ormuz para operación de desminado
Hace 1 día