Una nueva avería en el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) volvió a dejar este miércoles a miles de cubanos sin servicio eléctrico, en medio de una crisis energética que no deja de agravarse en la isla.
La Empresa Eléctrica de Las Tunas informó que a las 06:10 de la mañana ocurrió una “desconexión parcial” del sistema que afectó la zona centro-oriental del país. Poco antes, medios oficiales de Santiago de Cuba también habían confirmado problemas en la red eléctrica nacional.
Durante la madrugada, el Ministerio de Energía y Minas había advertido sobre una situación crítica debido a nuevas salidas imprevistas de unidades generadoras, lo que incrementó aún más el déficit de capacidad existente.
“En las últimas horas se han producido salidas imprevistas de unidades, incrementando aún más el déficit existente”, reconoció el organismo oficial, que además admitió que la disponibilidad energética era “baja” y que se trabajaba de forma “rápida e ininterrumpida” para recuperar capacidades de generación.
Aunque las autoridades aseguraron inicialmente que el sistema permanecía interconectado, pocos minutos después comenzaron a reportarse afectaciones masivas en varias provincias orientales.
En Granma, la Empresa Eléctrica provincial informó que toda la provincia quedó sin corriente tras una “bajada brusca de frecuencia” en la línea de 110 kilovoltios entre Contramaestre y Bayamo. Según el comunicado oficial, el Despacho Nacional de Carga decidió sacar del sistema a la provincia para evitar un colapso mayor del SEN.
El episodio vuelve a evidenciar la fragilidad de la infraestructura energética cubana, marcada por termoeléctricas obsoletas, falta de mantenimiento, escasez de combustible y constantes averías. En los últimos meses se han vuelto habituales los apagones prolongados, incluso en territorios donde antes las interrupciones eran menos frecuentes.
La crisis eléctrica también impacta directamente en la vida cotidiana y en la economía nacional. Comercios, hospitales, centros educativos y hogares enfrentan diariamente largas horas sin electricidad, mientras crece el malestar social por la incapacidad del régimen para estabilizar el servicio.
Especialistas y economistas han advertido que la situación energética se ha convertido en uno de los principales factores del deterioro económico del país. La falta de generación eléctrica afecta la producción industrial, limita el abastecimiento de agua y alimentos, y complica aún más el transporte y las comunicaciones.
A pesar de los reiterados anuncios oficiales sobre reparaciones y mantenimientos, las fallas continúan multiplicándose. La salida imprevista de unidades generadoras se ha convertido en una constante dentro de un sistema que opera al límite de sus capacidades.
Fuente: Periódico Las Tunas
Rocío, desahuciada en Cuba como Damir, encontró en España la esperanza que salvó su salud
Hace 1 día
Dólar, euro y MLC mantienen alta tensión en el mercado cambiario cubano este 14 de mayo
Hace 2 horas