Foto: Cubanet
El deterioro del sistema sanitario en Cuba ha alcanzado niveles críticos, según el análisis del doctor Roberto Serrano de Lis, especialista en fisioterapia con casi cuatro décadas de experiencia, quien ha planteado una serie de medidas para enfrentar la crisis estructural que afecta tanto a pacientes como a profesionales del sector.
La evaluación parte de un diagnóstico marcado por la escasez generalizada de recursos. La falta de medicamentos se combina con la ausencia de materiales de cura, limitaciones en medios diagnósticos y dificultades en el transporte sanitario, lo que impacta directamente en la capacidad operativa de hospitales y policlínicos en todo el país. A ello se suma el desgaste del personal médico, afectado por bajos salarios, condiciones laborales precarias y falta de incentivos, factores que han contribuido a la salida sostenida de profesionales del sistema.
El planteamiento del especialista sitúa como punto de partida el reconocimiento oficial de la magnitud de la crisis. Sin ese paso, cualquier intento de reforma resultaría insuficiente frente a un sistema que, según su análisis, requiere transformaciones profundas y simultáneas en todos sus niveles.
Entre las prioridades identificadas se encuentran la mejora de las condiciones laborales y salariales del personal sanitario, así como la implementación de estímulos que permitan retener a médicos, enfermeros y técnicos. La propuesta también enfatiza la necesidad de abordar el sistema de forma integral, considerando la interdependencia entre atención primaria, hospitales, infraestructura y acceso a servicios.
En un escenario de cambios estructurales, el plan contempla la ejecución de un programa intensivo durante los primeros 100 días, enfocado en saneamiento ambiental, programas de inmunización ajustados a estándares internacionales y reformas legales que amplíen la autonomía profesional. Asimismo, se plantea una descentralización del sistema que permita a las regiones gestionar sus propios recursos y necesidades.
El financiamiento aparece como otro de los ejes clave. En una etapa inicial, el sistema dependería del presupuesto estatal, con la posibilidad de evolucionar hacia modelos mixtos que incluyan seguros médicos y participación del sector privado. A esto se suma la apertura a la inversión extranjera, la cooperación internacional y la integración de profesionales cubanos en el exterior.
El componente tecnológico también ocupa un lugar relevante dentro de la propuesta, con énfasis en la digitalización de historiales clínicos, el desarrollo de la telemedicina y la modernización de procesos. Paralelamente, se subraya la urgencia de reactivar la producción nacional de medicamentos y flexibilizar las importaciones para enfrentar la escasez existente.
Finalmente, el planteamiento incluye la transformación del modelo de misiones médicas, con el objetivo de garantizar condiciones laborales voluntarias y remuneraciones acordes al trabajo realizado. En conjunto, las medidas delinean una hoja de ruta que apunta a una reconstrucción estructural del sistema sanitario cubano en un contexto de crisis prolongada.
Fuentes: Periódico Cubano y Cubanet
La Dura aclara el uso de su antiguo nombre y habla sin filtros sobre su nueva relación
Hace 23 horas
Bronca entre jugadores cubanos tras partido en Hialeah provoca debate en redes (Video)
Hace 23 horas
Encuentran sin vida a hombre desaparecido en Santiago de Cuba tras cinco días de búsqueda
Hace 1 día
Niños caminan kilómetros a la escuela mientras se cuestiona operativos policiales en Cuba
Hace 1 día