La Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF) incluyó nuevamente a Cuba en su informe anual correspondiente a 2026, señalando al país como uno de los que enfrenta violaciones graves y sistemáticas en materia de libertad de religión o creencias.
El informe, presentado en Washington y centrado en hechos ocurridos durante 2025, recomienda al gobierno estadounidense redesignar a Cuba como “País de Especial Preocupación”, la categoría más estricta prevista por la legislación estadounidense sobre libertad religiosa internacional. Entre los países incluidos en esta categoría también se encuentran Afganistán, Birmania, China, Eritrea, India, Irán, Nicaragua, Nigeria, Corea del Norte, Pakistán, Rusia, Arabia Saudita, Siria, Tayikistán, Turkmenistán y Vietnam.
El documento señala que durante 2025 las condiciones de libertad religiosa en Cuba continuaron siendo deficientes, describiendo un sistema legal que permite al Estado ejercer un control estricto sobre las actividades de las comunidades religiosas y presionar a líderes y asociaciones de fe. La Oficina de Asuntos Religiosos (OAR) del Comité Central del Partido Comunista supervisa el registro de organizaciones religiosas ante el Ministerio de Justicia y, según el informe, suele denegar inscripciones o dejar solicitudes pendientes durante largos períodos.
Las organizaciones no registradas, como la Asociación Libre Yoruba de Cuba, enfrentan acoso constante, interrogatorios, detenciones, amenazas de prisión y confiscación de bienes. Entre los incidentes documentados en 2025 se incluyen la desaparición temporal de un pastor evangélico, detenciones de miembros del movimiento Damas de Blanco para impedirles asistir a misa y amenazas contra un babalao por realizar rituales religiosos en su hogar.
El pastor evangélico Mario Félix Lleonart, director del Instituto Patmos, destacó que el informe de la USCIRF sirve como referencia para evaluaciones oficiales del Departamento de Estado de EE. UU. y advirtió que las violaciones podrían aumentar durante 2026, señalando que en apenas dos meses se han registrado múltiples incidentes contra diversos grupos de fe.
El informe también recomienda sancionar a funcionarios responsables de estas violaciones, como Caridad Diego Bello, jefa de la OAR, y fortalecer el apoyo a organizaciones civiles que documentan abusos.
Datos de organismos independientes coinciden con estas observaciones. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos reportó al menos 873 violaciones a la libertad religiosa en 2025, con picos de represión entre marzo y junio y en momentos de mayor tensión social. Las comunidades más vigiladas fueron aquellas críticas a la gestión estatal o que impulsaron iniciativas de ayuda social independientes del gobierno. Las acciones represivas afectaron a iglesias, movimientos espirituales, líderes religiosos, laicos, presos políticos y sus familiares.
Entre los hechos denunciados figuran citaciones e interrogatorios a líderes del Centro de Estudios Convivencia en Pinar del Río, hostigamiento a la familia del pastor exiliado Alain Toledano Valiente y negación de asistencia religiosa a presos políticos. También se documentaron tensiones con la Iglesia Católica, incluida la expulsión del sacerdote mexicano José Ramírez tras tocar las campanas de una iglesia en La Habana durante protestas vecinales por apagones.
En enero de 2026, los sacerdotes Alberto Reyes Pías y Castor José Álvarez Devesa fueron citados por la Seguridad del Estado en Camagüey para interrogatorios sin notificación oficial de motivos. Diversas denuncias indican que estos episodios forman parte de un patrón de vigilancia, citaciones y represalias contra comunidades religiosas y líderes que expresan críticas sobre la situación del país.
Fuente: Informe anual de la USCIRF y CiberCuba
Aumento del precio del café en Cuba afecta a consumidores en medio de la crisis económica
Hace 1 día