Cuba tacha de “injerencia” a premio internacional que incluye a periodistas oficialistas

El pasado 1 de octubre, el Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) publicó los nombres de los clasificados al Cubacron, un concurso para premiar a los mejores cronistas de la Isla. En el
listado de quienes optan por el galardón, que se entregará durante la próxima Conferencia
Latinoamericana de Periodismo de Investigación (Colpin) en México, entre el 7 y el 10 de
noviembre próximos, se encontraban dos periodistas oficialistas.

Se trata de los trabajos de la prensa oficial Por Dios, ¿cuándo va a entrar el nitrazepam?, de Dayamis Sotolongo para Escambray, que se publica en Sancti Spiritus, y Después no le echen la culpa al río, de Haydee León, en Juventud Rebelde.

Los restantes seleccionados pertenecen a medios como Periodismo de Barrio, El Toque o El Estornudo. Lejos de entenderlo como un premio plural, la inclusión de los dos medios estatales en esa lista ha molestado profundamente al oficialismo. No solo los periodistas han rechazado la nominación, sino que la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), apoyada por el propio Díaz-Canel, ha desatado la guerra contra el IPYS, al que ha acusado de una “nueva campaña contra el sistema público cubano” que “lleva impreso un sello político contrarrevolucionario”, ha reseñado el diario 14ymedio.

La UPEC hizo público un comunicado el pasado sábado en el que califica al IPYS de estar
“vinculado a campañas políticas contra Gobiernos y organizaciones progresistas en América Latina, particularmente obsesionada con las líneas de ataque a la Revolución bolivariana”. La organización gremial identifica como donantes del instituto a la Organización de los Estados Americanos (OEA), la National Endowment for Democracy (NED), de Estados Unidos, y la Open Society Foundations (OSF), de George Soros, y dedica un párrafo a señalar las “oscuras” actividades que, a su juicio, llevan a cabo todas ellas.