El gobierno de Daniel Noboa ordenó la expulsión del embajador de Cuba y de todo el personal de la misión diplomática en Ecuador, una decisión que marca uno de los momentos de mayor tensión reciente entre ambos países. Las autoridades ecuatorianas argumentaron que la medida responde a informes de inteligencia que apuntan a presuntas actividades de injerencia política y desestabilización vinculadas a funcionarios cubanos.
La Cancillería ecuatoriana declaró persona non grata al embajador Basilio Gutiérrez y a otros 21 miembros de la misión diplomática, otorgándoles un plazo de 48 horas para abandonar el país. En total, 22 diplomáticos cubanos debieron preparar su salida del territorio ecuatoriano.
La decisión se basó en el Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que permite a los Estados receptores expulsar a diplomáticos extranjeros sin necesidad de explicar públicamente los motivos.
Fuentes del gobierno ecuatoriano indicaron que la expulsión está relacionada con investigaciones que señalan actividades consideradas incompatibles con la función diplomática.
Según reportes de organismos de seguridad ecuatorianos, desde 2018 se habrían detectado acciones coordinadas entre operadores vinculados a Cuba y Venezuela para influir en la política interna ecuatoriana.
Las investigaciones apuntan a presunto apoyo logístico, político y estratégico a sectores afines al expresidente Rafael Correa, así como a grupos radicales que participaron en protestas y episodios de inestabilidad política en el país.
Exfuncionarios de inteligencia ecuatorianos aseguraron que equipos especializados en operaciones políticas y de inteligencia habrían ingresado al país antes de procesos electorales o momentos de crisis interna. Según esas versiones, algunos de estos operadores habrían utilizado visas de turismo y se habrían desplegado en provincias estratégicas para coordinar acciones con organizaciones locales.
Uno de los episodios que alimentó estas sospechas ocurrió durante las protestas masivas registradas en Ecuador en 2019, cuando manifestaciones contra medidas económicas del entonces presidente Lenín Moreno pusieron en jaque al gobierno durante varias semanas.
En ese contexto, autoridades de seguridad informaron sobre la detención de ciudadanos extranjeros que, según investigaciones preliminares, habrían estado recopilando información sensible sobre movimientos de autoridades y logística gubernamental.
Algunos de ellos, según reportes policiales de la época, operaban bajo la cobertura de una empresa de taxis y poseían información detallada sobre itinerarios y desplazamientos oficiales. También se reportó que algunos portaban grandes sumas de dinero cuya procedencia no pudieron justificar.
Las autoridades ecuatorianas señalaron que estos hechos formaban parte de un patrón más amplio de actividades encubiertas relacionadas con redes de apoyo político en la región.
La expulsión de la misión diplomática cubana generó escenas inusuales en la sede de la embajada en Quito.
Horas después de conocerse la decisión, el propio presidente Noboa difundió en redes sociales un video en el que se observa a una persona dentro del edificio de la embajada aparentemente quemando documentos en una parrilla metálica en la terraza.
El mandatario acompañó las imágenes con un breve comentario: “Parrillada de papeles”, lo que generó especulación sobre el posible intento de destruir archivos antes de la salida del personal diplomático.
Mientras tanto, agentes policiales y militares reforzaron la vigilancia alrededor del edificio diplomático mientras los funcionarios cubanos retiraban documentos, mobiliario y símbolos oficiales.
El régimen cubano rechazó la medida y calificó la expulsión como una decisión “arbitraria e injustificada”. En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba afirmó que su personal diplomático siempre respetó las leyes ecuatorianas y negó cualquier tipo de injerencia en los asuntos internos del país.
La expulsión también generó críticas de figuras políticas cercanas al correísmo. El propio Rafael Correa reaccionó en redes sociales cuestionando duramente la decisión del gobierno de Noboa.
Organizaciones de izquierda y simpatizantes del régimen cubano realizaron pequeñas manifestaciones frente a la embajada en Quito, donde expresaron su rechazo a la expulsión del personal diplomático.
Las tensiones entre Ecuador y Cuba no surgieron de manera repentina. Desde 2019, las relaciones bilaterales comenzaron a deteriorarse después de que el gobierno de Lenín Moreno cancelara varios convenios de cooperación, incluyendo programas médicos con profesionales cubanos.
Fuente: Código Vidrio
Reparación de la Central Antonio Guiteras entra en fase final tras apagón masivo en Cuba
Hace 2 días