Una profesional de la salud, graduada con honores y con experiencia en el sistema educativo vigente, expuso públicamente su descontento ante la incertidumbre económica que enfrentan miles de trabajadores que perciben salarios básicos en tarjeta, lamentando la dificultad para acceder a efectivo mediante transferencias o extracciones bancarias, y alertando sobre el impacto social y familiar de esta situación.
Una trabajadora de la salud formuló una dura crítica al sistema de pagos actual al expresar el descontento que sienten numerosos empleados que cobran sus salarios en tarjeta. La denunciante, identificada como Vivían Rodríguez, señaló que, a pesar de haberse graduado con honores y demostrar un compromiso académico al haber sido una estudiante integral, la realidad actual del mercado laboral y la economía familiar ha erosionado gravemente la calidad de vida de quienes perciben ingresos básicos.
Rodríguez afirmó que “pasó las de Caín”, en referencia a las dificultades académicas que enfrentó, y destacó que quien la conoce puede dar fe de la veracidad de su trayectoria. Sin embargo, la profesional cuestiona que, a pesar de cumplir con su deber como ciudadana y como trabajadora, el sistema de pago a través de tarjetas de débito limita su capacidad de consumo y de acceso a efectivo, especialmente ante un salario que califica de “ínfimo y prácticamente insignificante”.
En su testimonio, Rodríguez señaló que los altos costos del mercado dificultan cualquier planificación económica y que las restricciones para retirar dinero en efectivo amplifican las tensiones diarias de trabajadores y familias. “¿Dónde podemos ir a consumir con nuestro salario en tarjeta?”, se preguntó, señalando la falta de establecimientos que acepten transferencias y la posibilidad limitada de usar el dinero directamente.
Además, expresó frustración por tener que, en muchos casos, hacer largas filas frente a bancos para extraer efectivo, una práctica que considera impracticable para personas con responsabilidades familiares —como el cuidado de una hija diabética, en su caso—, y que pone en riesgo la seguridad y la salud de quienes dependen de estos ingresos.
Rodríguez concluyó su mensaje afirmando que, aunque no espera necesariamente una respuesta inmediata, considera importante visibilizar el sentir de muchos trabajadores que hoy se sienten “absolutamente desprotegidos” en un contexto económico adverso.
Fuente: Testimonio de Vivían Rodríguez, comunicado personal.