El Instituto Cervantes ha recibido en La Habana el archivo personal del escritor cubano Miguel Barnet, que pasará a integrarse en La Caja de las Letras, el espacio en el que la institución española conserva legados de figuras relevantes de la cultura hispana.
La entrega fue realizada al presidente del Cervantes, Luis García Montero, durante un acto celebrado en la capital cubana. Según la información difundida por la institución, el conjunto incluye dos manuscritos —entre ellos un ensayo sobre el idioma español—, cuatro libros del autor, una gorra de estilo “gallego” y un palo santo vinculado a sus investigaciones sobre la santería.
Barnet, reconocido por su obra Biografía de un cimarrón, pasará a compartir espacio simbólico con otros autores cubanos cuyos legados ya forman parte de la bóveda cultural del Cervantes, como Severo Sarduy y Nicolás Guillén.
En su reseña biográfica, el Instituto Cervantes subraya la importancia de Barnet dentro de la literatura testimonial latinoamericana y destaca su producción narrativa, que incluye títulos como Canción de Rachel, Gallego y La vida real, además de ensayos y poesía.
El organismo cultural español lo presenta como un referente del llamado “testimonio novelado” en Hispanoamérica, una corriente que ha tenido amplia influencia en la narrativa del siglo XX.
Sin embargo, la institución no hace referencia en su comunicado a la trayectoria política del autor ni a su vinculación con el aparato cultural oficial cubano. Barnet fue durante más de una década presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), organización considerada por analistas como cercana a la estructura ideológica del Estado.
Tampoco se menciona su firma en el documento de 2003 conocido como “Mensaje desde La Habana a los amigos que están lejos”, en el que diversos intelectuales respaldaron la respuesta del gobierno cubano a la llamada Primavera Negra, así como las ejecuciones de tres secuestradores de una embarcación con destino a Estados Unidos.
A lo largo de su trayectoria, Barnet ha expresado reiteradamente su admiración por Fidel Castro y ha defendido públicamente decisiones del liderazgo cubano en materia cultural y política. En 2022, además, rechazó responsabilidades históricas del Estado en relación con las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), creadas en los años 60.
Con esta incorporación, el Instituto Cervantes suma a su colección el legado de una de las figuras literarias más influyentes de la Cuba contemporánea, en un gesto que vuelve a situar el debate entre la valoración cultural de las obras y el contexto político de sus autores.
Fuentes: Diario de Cuba e Instituto Cervantes
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