El presidente de Estados Unidos Donald Trump ofreció detalles inéditos sobre la operación militar que el pasado tres de enero culminó con la detención del líder venezolano Nicolás Maduro, ante una amplia cobertura mediática y controversia internacional. En una entrevista con The New York Post, Trump aseguró que un innovador dispositivo clasificado —al que llamó “Discombobulator”— fue determinante para neutralizar las capacidades defensivas de Venezuela antes de que las fuerzas estadounidenses ingresaran a Caracas.
Según Trump, este artefacto tecnológico consiguió que los sistemas de defensa venezolanos dejaran de funcionar justo en el momento crucial del ataque. Afirmó que, aunque Caracas contaba con misiles de fabricación rusa y china listos para ser usados, ninguno pudo ser lanzado ni operativo durante el asalto. “Llegamos, presionaron botones y nada funcionó”, declaró el mandatario al medio estadounidense, destacando que la falta de respuesta permitió que las tropas entraran sin enfrentar fuego enemigo significativo.
Trump no ofreció detalles técnicos sobre el funcionamiento de este supuesto dispositivo, señalando que se trata de una herramienta clasificada sobre la que no tiene autorización para hablar abiertamente. Aun así, subrayó su papel central para deshabilitar los sistemas electrónicos y defensivos del régimen, algo que, según él, facilitó un despliegue rápido y con bajas mínimas para las fuerzas norteamericanas.
Testimonios recogidos por medios internacionales describen relatos inquietantes de miembros de la seguridad venezolana presentes en el momento de la operación, quienes habrían experimentado síntomas físicos extremos, como hemorragias nasales y náuseas intensas, atribuidos a efectos desconocidos del ataque tecnológico. Estas descripciones fortalecen especulaciones sobre el tipo de tecnología involucrada, aunque ninguna ha sido confirmada oficialmente por fuentes militares independientes.
El impacto de estas declaraciones se extiende más allá de la mera anécdota: al mencionar un arma supuestamente única en poder de Estados Unidos, Trump reabre debates globales sobre el desarrollo de tecnologías no convencionales en conflictos modernos y el rol de las capacidades de guerra electrónica en operaciones militares estratégicas.
Mientras tanto, Maduro permanece bajo custodia judicial en Estados Unidos enfrentando cargos de narcoterrorismo, y la política venezolana sigue atravesando un momento de profunda reorganización tras su captura. La revelación de este misterioso dispositivo añade una capa más de controversia y discusión acerca de cómo se condujo la operación y qué significa para la geopolítica regional.
Fuentes: New York Post - Impacto Venezuela
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