Un jurado federal en Fort Lauderdale declaró culpable a un asistente de enfermería del sur de Florida por su participación en un esquema de fraude sanitario que causó pérdidas por más de 11,4 millones de dólares al programa Medicare. El caso involucró el envío masivo de aparatos ortopédicos médicamente innecesarios a cientos de beneficiarios en todo Estados Unidos.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, el condenado, identificado como Christian “Chris” Cruz, de 45 años y residente de Pompano Beach, utilizó una empresa de equipos médicos duraderos (DME, por sus siglas en inglés) para presentar millones de dólares en reclamaciones falsas a Medicare.
Las autoridades federales señalaron que el acusado mintió de manera sistemática para obtener pagos indebidos, explotando el sistema y afectando directamente a contribuyentes y personas mayores inscritas en el programa federal de salud.
Según los documentos judiciales y las pruebas presentadas en el juicio, Cruz y un cómplice —que permanece prófugo— pagaron sobornos y comisiones ilegales para conseguir órdenes médicas firmadas. Estas órdenes fueron utilizadas para enviar aparatos ortopédicos a beneficiarios de Medicare, incluso en casos en los que los pacientes no los solicitaron ni los necesitaban desde el punto de vista médico.
Posteriormente, la empresa presentó reclamaciones a Medicare para cobrar por esos dispositivos, generando millones de dólares en facturación fraudulenta. Las autoridades indicaron que Medicare no habría autorizado la afiliación de la empresa si hubiera conocido la participación del socio de Cruz, quien tenía antecedentes penales.
Además, Cruz declaró falsamente que era el único propietario y operador del negocio, ocultando deliberadamente la verdadera estructura de la empresa para evadir los controles del programa federal.
La investigación también reveló que Cruz recibió cientos de miles de dólares en su cuenta bancaria personal como resultado del esquema. Parte de esos fondos fueron retirados en efectivo de manera frecuente en diferentes sucursales bancarias del sur de Florida.
Los fiscales señalaron que muchos de esos retiros se realizaron en montos ligeramente inferiores a los 10.000 dólares, el umbral que activa reportes obligatorios a las autoridades financieras, una práctica conocida como “estructuración”, utilizada para ocultar el origen ilícito del dinero.
El jurado declaró culpable a Cruz de múltiples delitos federales, entre ellos:
Conspiración para cometer fraude sanitario y fraude electrónico
Cuatro cargos de fraude sanitario
Conspiración para defraudar a Estados Unidos y realizar declaraciones falsas en asuntos de salud
Tres cargos de estructuración financiera
La sentencia está programada para el próximo 13 de abril. Cruz enfrenta una pena máxima acumulada de hasta 125 años de prisión. No obstante, será un juez federal quien determine la condena final, teniendo en cuenta las directrices federales de sentencia y otros factores legales.
Funcionarios del Departamento de Justicia, el FBI y la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS-OIG) destacaron que el caso envía un mensaje claro contra el fraude en el sistema de salud.
Las autoridades subrayaron que este tipo de delitos no solo afectan las finanzas públicas, sino que también socavan la confianza en el sistema sanitario y perjudican a los adultos mayores, quienes dependen de Medicare para su atención médica.
El caso fue investigado por el FBI y el HHS-OIG, y forma parte de los esfuerzos federales para combatir el fraude en el sector de la salud, una prioridad para las agencias encargadas de proteger los fondos públicos y garantizar que las decisiones médicas se basen en las verdaderas necesidades de los pacientes.
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