Una pareja de Florida presentó una demanda contra una clínica de fertilidad tras descubrir que el embrión implantado durante su tratamiento de fecundación in vitro no les pertenecía genéticamente. El caso ha generado un fuerte impacto por las implicaciones éticas, legales y emocionales que conlleva, tanto para la familia afectada como para los posibles padres biológicos de la menor.
Tiffany Score y Steven Mills interpusieron la acción legal contra IVF Life Inc., entidad que opera como el Centro de Fertilidad de Orlando, así como contra su director médico, el doctor Milton McNichol. Según la demanda, con los óvulos de Score y el esperma de Mills se crearon tres embriones viables, uno de los cuales fue implantado en abril de 2025. Sin embargo, tras el nacimiento de su hija, la pareja descubrió que la niña no tenía vínculo genético con ninguno de los dos.
La bebé, llamada Shea, nació el 11 de diciembre. Poco después del parto, la pareja —ambos de raza blanca— comenzó a notar rasgos físicos que no coincidían con los suyos. Las pruebas genéticas posteriores confirmaron que no existía parentesco biológico entre ellos y la menor, de acuerdo con documentos presentados ante el tribunal del condado de Palm Beach.
Aunque la demanda solicita una compensación económica, no se ha revelado el monto. No obstante, los abogados de la pareja han subrayado que el objetivo principal no es el dinero, sino identificar a los padres genéticos de la niña y localizar los embriones biológicos de Score y Mills, cuyo paradero se desconoce.
Score hizo pública la situación el pasado 29 de enero mediante una publicación en redes sociales, en la que explicó el caso a familiares y amigos y pidió colaboración para encontrar a la familia biológica de Shea. En el mensaje, afirmó que ama profundamente a la niña, pero que siente una “obligación moral” de localizar a sus padres genéticos. También expresó su angustia ante la posibilidad de que otra familia haya recibido por error el embrión que sí les pertenece.
La mujer relató que la familia ha vivido el proceso con gran estrés emocional, hasta el punto de sentirse “prisioneros en su propia casa”, y explicó que decidió hablar públicamente para poder comenzar a sanar y celebrar la vida de su hija.
Por su parte, la hermana de Tiffany, Alexa Score, creó una campaña en GoFundMe para cubrir gastos médicos, tratamientos de fertilidad previos, facturas hospitalarias y apoyo psicológico. Parte de los fondos también se destinará a los esfuerzos por localizar tanto a los padres biológicos de Shea como a los embriones genéticos de la pareja.
El Centro de Fertilidad de Orlando reconoció el caso en un comunicado publicado en su sitio web y posteriormente eliminado, según medios locales. En la nota, la clínica aseguró que colabora con una investigación interna para esclarecer cómo ocurrió el error y reiteró su compromiso con la transparencia y el bienestar de los pacientes y del menor involucrado.
Fuente The Guardian
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