El 4 de febrero de 2026, un fallo en la Subestación Holguín 220 kV provocó un apagón masivo que afectó a Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, dejando a millones de habitantes sin suministro eléctrico en pleno horario crítico. El incidente ocurrió a las 20:54 horas y puso nuevamente en evidencia la vulnerabilidad del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba, que arrastra problemas estructurales desde hace años.
Según la Unión Eléctrica (UNE), las causas del fallo no fueron detalladas oficialmente, pero el impacto fue inmediato: todas las termoeléctricas y grupos electrógenos del oriente del país quedaron fuera de servicio. Entre las unidades afectadas se incluyen la Unidad 1 de la CTE Lidio Ramón Pérez “Felton”, los motores de Moa y las Unidades 3 y 5 de la CTE Antonio Maceo “Renté”, lo que profundizó el déficit energético de la región.
A pesar de los protocolos de emergencia para reconectar las unidades afectadas y restaurar la carga de energía, durante toda la noche y madrugada no se logró restablecer el servicio. La situación ocurre justo cuando se esperaba una mejora en los apagones tras la reactivación de la termoeléctrica Antonio Guiteras, que había permanecido desconectada cuatro días por mantenimiento. Sin embargo, el patrón habitual de fallos recurrentes mostró que, al restablecer una unidad, otra se desconecta, reflejando la fragilidad crónica del sistema eléctrico cubano.
La escasez de combustibles agrava aún más el escenario. Las limitaciones en importaciones de petróleo, debido a las sanciones estadounidenses y la suspensión de envíos desde Venezuela, han dejado al país con reservas estimadas para apenas dos semanas. Sectores clave como hospitales, que dependen de energía estable para equipos médicos, enfrentan un riesgo crítico ante la falta de electricidad y combustible para generadores de emergencia.
La población reaccionó con frustración y alarma, denunciando en redes sociales que la crisis energética es “total y absoluta” y cuestionando la gestión del gobierno. El apagón afecta iluminación, transporte, suministro de agua y actividades comerciales, aumentando la desconfianza ciudadana hacia las autoridades y la percepción de incapacidad para garantizar servicios básicos.
Este nuevo colapso eléctrico evidencia que, sin inversiones urgentes y un plan de contingencia efectivo, el oriente de Cuba podría enfrentar cortes prolongados que afecten severamente la vida cotidiana y la seguridad de sus habitantes, aumentando la tensión social y el riesgo de protestas masivas.
Con información de Periódico Cubano
Alexander Abreu lamenta la muerte de su querido guitarrista Bruno Rogelio Nápoles Collazo
Hace 1 día
Joseph, hijo de José Ariel Contreras, representará a Brasil en Clásico Mundial de Béisbol
Hace 1 día
Sincroniza la Guiteras y la UNE declara una mejora temporal en la generación eléctrica
Hace 23 horas