Foto: Mario Pentón
Los vuelos chárter operados por World Atlantic entre Miami y Cuba están partiendo prácticamente sin pasajeros al inicio de 2026. Fotografías e imágenes compartidas por el periodista Mario J. Pentón muestran aeronaves desoladas en ambos sentidos de la ruta, una situación confirmada también por una pasajera que se encontraba dentro de un A320 y reportó la escasa ocupación.
Este fenómeno parece tener múltiples causas. Entre ellas, el temor de los cubanos residentes en Estados Unidos a las restricciones migratorias, las presiones de la administración Trump sobre el régimen de La Habana, la crisis energética que afecta a la Isla y el fin de la temporada alta de vacaciones. La combinación de estos factores ha generado filas de asientos vacíos en vuelos que tradicionalmente registran alta demanda.
El endurecimiento de los controles en puertos estadounidenses ha añadido incertidumbre. El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza ha intensificado los interrogatorios a residentes permanentes, cuestionando incluso los viajes a Cuba de quienes obtuvieron su estatus bajo la Ley de Ajuste Cubano. El miedo a perder la Green Card ha disuadido a muchos de volar hacia la Isla, deteniendo así planes de viaje y visitas familiares.
La crisis interna de Cuba también influye decisivamente. Con más del 60 % del país afectado por apagones, escasez de combustible y colapso en el transporte, la calidad de vida se deteriora y el turismo familiar se vuelve inviable. Además, los aranceles estadounidenses a los suministradores de petróleo y la reducción de envíos desde Venezuela han dejado al país en una situación crítica que desanima a los visitantes.
Expertos recuerdan que febrero coincide con el fin de la temporada alta, por lo que la baja ocupación de los vuelos chárter también responde a un patrón estacional. Sin embargo, el componente político añade un matiz especial: algunos viajeros ven los asientos vacíos como resultado de intimidación y miedo, mientras otros lo celebran como un boicot tácito contra el régimen cubano.
A pesar de la baja presencia de pasajeros, usuarios señalan que estos vuelos pueden seguir siendo rentables gracias a la carga en las bodegas, donde se transportan maletas y encomiendas, priorizando la logística sobre los viajeros. En contraste, aerolíneas comerciales como American Airlines, Delta y Southwest continúan operando con alta ocupación, reflejando la diferencia entre servicios chárter y líneas regulares.
En suma, la combinación de crisis interna, restricciones externas y estacionalidad ha convertido los vuelos Miami-Cuba en un reflejo de la compleja situación política, económica y social que atraviesa la Isla. La escasa afluencia de pasajeros evidencia, al mismo tiempo, el temor, la presión y la polarización dentro de la comunidad cubana en Estados Unidos y la Isla.
Con información de Periódico Cubano
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