Obreros cubanos hacen fuertes declaraciones sobre la revolución

Obreros cubanos hacen fuertes declaraciones sobre la revolución

Magdalena Sánchez es una cubana que trabaja como cocinera de una escuela primaria en Marianao. Ella,  en conversación con Diario de Cuba, hizo fuertes declaraciones relacionadas con el gobierno cubano y la revolución.

“Para nosotros (los obreros) no existen mecanismos de ahorro, ni préstamos de tal magnitud, ni salarios que lo respalden. Sinceramente, no puedo seguir el ritmo a una Revolución que no me ha podido garantizar en más de 30 años un techo digno”, narró.

Magdalena es una de las miles y miles de personas que han trabajado para el estado durante toda su vida o gran parte de ella, y muy poco han conseguido con su esfuerzo.

“El Período Especial truncó mi sueño y ahora vivo lidiando con inspectores de Vivienda que me imponen multas porque no tengo licencia de construcción para ampliar y remodelar el cuartucho donde vivo con seis familiares más”, reseñó Ninita, licenciada en Metrología y sin casa propia a los 58 años de edad.

El Artículo 9 de la Constitución vigente establece que el Estado “como poder del pueblo, en servicio del propio pueblo, garantiza (…) que no haya persona incapacitada para el trabajo” y también “por lograr que no haya familia que no tenga una vivienda confortable”.

“En el Periodo Especial te integrabas a una microbrigada de construcción de edificios multifamiliares durante cinco años. Al cumplir ese tiempo tenías derecho a un apartamento. Era el único modo que tenía un obrero de obtener honradamente una casa”, argumentó Ninita.

Por su parte, Elidiorquis Perdomo, es la madre de un niño con Síndrome de Down, ella fue ubicada en un albergue de la barriada de Párraga, considerado como uno de los de peores condiciones.

La cubana asegura que fue testigo de la corrupción en la Dirección de Albergues. “El negocio casi siempre era con los que emigraban desde las provincias orientales: pagaban entre 200 y 400CUC para entrar al sistema como damnificados por derrumbes. Después pagaban, en dependencia del tiempo que tardaran en reunir, entre 600 y 800 CUC, para ubicarse en las primeras listas de asignación de viviendas”.