Vecinos de Santiago de Cuba temen morir aplastados en su propio edificio

Derrumbe total o quizás heridos y muertos, es la condición que plantean los funcionarios de la provincia para hacerse cargo de la situación.

El pasado 9 de mayo, un edificio ubicado la calle Trinidad #268 entre Corona y Rastro, Santiago de Cuba, sufrió un derrumbe parcial. Después de dormir la primera noche tras el derrumbe, los vecinos se presentaron en la sede del Partido Comunista para exigir acciones de ayuda, sin mucho resultado.

Según Olga Ortega Beltrán, de 73 años y jubilada del sector de la Educación, quien vive en el inmueble desde 1969, el edificio estaba en peligro de derrumbe desde el paso del huracán Sandy en 2012, aunque en 1999 ya había sido severamente afectado por otro ciclón “que se llevó el techo completo”.

Estoy muy decepcionada de la actitud del gobierno por el cual votamos“, dice Olga. “El presidente del gobierno, Raúl Fornés, nos dijo que estábamos priorizados en un escalafón para las casas, donde ocupábamos el número 32, pero como único nos daban un apartamento es con una situación precaria, y yo me pregunto, ¿si esto no es precario, qué es?”

La situación precaria, según entienden los vecinos de la explicación del funcionario, es un derrumbe total o quizás heridos y muertos. Los vecinos tienen miedo, están en tensión ante el mínimo movimiento de pisos y paredes.

“Los niños no quieren dormir aquí, lloran por la noche cuando se les obliga a acostarlos. La gente está demasiado alterada. Yo le pregunté al presidente del Poder Popular si se daba cuenta de que ahora viene la temporada ciclónica. Estoy casi invalida, tengo problemas en las piernas; si ocurre algo, no podré salir“, teme Olga.

Fuente Diario de Cuba