Cubano repatriado trabaja medio año en USA y el resto lo goza en Cuba  

Cubano repatriado trabaja medio año en USA y el resto lo goza en Cuba  

Eduardo Córdova es un camionero cubano cuya historia recorre los medios de comunicación y acapara titulares.  Este isleño trabaja seis meses recorriendo Estados Unidos y el resto del año lo pasa en Cuba.

Según cuenta Univisón, cuando Córdova labora “gana lo suficiente para pagar la pensión de sus hijos y regresar a Cuba donde vive tranquilamente los otros seis meses del año”… “En un tiempo de 11 horas, hace unas 700 millas por carretera para ganar 350 dólares el día”.

“Uno nace cubano y se muere cubano, un derecho que nos quitaron allá. Ahora es que yo vuelvo a ser cubano, es decir, vuelvo a tener patria. ¿Qué me dices de eso?”, considera.

Mientras ve a sus colegas de oficio dice “De madre pasarse así toda la vida, yo los veo y me da lástima.Me pregunto si toda su vida habrá sido esto”.

“A grandes rasgos, el futuro plan consiste en lo siguiente: el repatriado trabajará en Estados Unidos, reunirá el dinero suficiente en ese tiempo, pagará la manutención de sus hijos en Miami, y regresará a Cuba con unos 6,000 dólares para vivir los meses restantes del año”, dijo el citado medio.

“Este país es lo más aburrido que hay. Si no eres millonario, claro. Me imagino que un millonario no se aburra. Pero para uno, que viene aquí a trabajar, a ver la televisión, a comer y a dormir, esto no es vida”, piensa Córdova.

Sobre su trabajo, asegura: “Es el trabajo perfecto. Tengo casa, tengo baño, me alimento, no tengo jefes, nadie me espera”… “Este es el trabajo que nadie quiere, pero aquí yo hago lo que me venga en gana, empiezo y paro de trabajar cuando yo quiera, cojo las vacaciones que yo quiera, y siempre voy a tener trabajo”.

Sobre la familia, la esposa: “Ser rastrero es duro. El que tiene familia quiere estar a su lado, entonces para esa gente este trabajo no sirve”.

Se repatrió: “Porque mi dinero rinde más en Cuba“, dice. “Porque con lo que yo gano en un mes aquí puedo vivir tranquilo un año allá”. “Porque allá no se trabaja con la velocidad que se trabaja acá; la gente tiene mucho tiempo y uno nunca se siente solo. Siempre estás acompañado”. “Porque aquí la gente está demasiado metida en sus problemas y en sus necesidades y todos están trabajando más de lo que tienen que trabajar para tener cosas que al final no pueden pagar”. “Porque al final, esto es como un sueño, tienes una casa y la pagas a los 30 años. Cuando la pagas eres ya un viejito. Tienes un carro y cuando terminas de pagarlo ya tienes que cambiarlo por otro nuevo. No terminas nunca, todos los meses es un comienzo: pagas, pagas, pagas y vuelves a comenzar”.