El poblado de El Cobre, en Santiago de Cuba, se encuentra conmocionado tras el brutal asesinato de Eduardo Ortiz, conocido por todos como “Kañín”, un joven de 31 años que se ganaba la vida vendiendo flores, piedras y figuras religiosas a los peregrinos del Santuario de la Virgen de la Caridad. El crimen ocurrió el domingo 1 de febrero, a plena luz del día, y ha puesto de relieve la creciente violencia, la precariedad institucional y la fragilidad del tejido social en la zona.
Según reconstruyó el activista cubano Omayr Sayut Taquechel, residente en Florida y originario de El Cobre, los hechos se desencadenaron luego de que un visitante del santuario entregara mil pesos cubanos a Ortiz para repartir entre los vendedores. Minutos después, apareció Mito Torres Moya, quien exigió recibir parte del dinero. Eduardo le respondió que no le correspondía, argumentando que no había participado en la distribución, generando un enfrentamiento que ya tenía antecedentes recientes.
La situación escaló rápidamente. Mito se retiró, regresó a su casa, se armó con un objeto punzante y volvió acompañado de su hijo, Gardi Torres Moya. Durante la confrontación, el hijo atacó primero a Eduardo, mientras Mito lo apuñaló por la espalda, causándole heridas en la clavícula y el costado. Al intentar huir, Ortiz recibió un golpe con una bola de hierro y una tercera puñalada en la zona lumbar.
Aunque fue trasladado de inmediato a un hospital, desarrolló un neumotórax y falleció antes de que pudiera ser intervenido quirúrgicamente. Uno de los aspectos más denunciados por Sayut fue la ausencia de la policía en el lugar del crimen, que solo acudió horas después, cuando el presunto asesino se entregó voluntariamente. Su hijo, en cambio, permanece prófugo.
El activista describió a Ortiz como un joven querido por toda la comunidad y lamentó la tragedia: “Kañín era un chamaco que no se merecía esta vaina”. Además, alertó sobre posibles represalias, dado que personas cercanas a la víctima están profundamente afectadas.
En un llamado a la reflexión, Sayut enfatizó la gravedad del conflicto y la pérdida innecesaria de vidas: “No usen sus 'filos' contra personas inocentes. Por mil pesos cubanos hoy se perdió la vida de este joven. Todos tienen problemas, pero esto no puede repetirse”.
Este asesinato no solo ha dejado un profundo vacío en El Cobre, sino que también reaviva la preocupación por la seguridad y la violencia en comunidades vulnerables de Cuba.
Con información e imagen de CiberCuba
EE.UU. intensifica su presencia naval en el Caribe con portaaviones y buques de asalto
Hace 13 horas
Trump califica a Cuba como “Estado fallido” y anuncia contactos con altos funcionarios
Hace 12 horas