En pleno corazón de Minneapolis, en el estado de Minnesota, Estados Unidos, la vida de muchos inmigrantes latinos ha cambiado radicalmente debido al reciente incremento de las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), parte de la operación denominada "Operation Metro Surge", impulsada por el Gobierno de EE. UU. contra la inmigración indocumentada.
Según reportes de medios, entre ellos El Universo, la ciudad se ha convertido en un foco de tensión donde historias de miedo y resistencia se entrelazan con denuncias de procedimientos agresivos por parte de agentes federales.
Uno de los relatos más impactantes es el de un ecuatoriano de 37 años que se escondió tres horas en la nieve para evadir a los agentes de ICE durante una redada. En medio del frío extremo y rodeado por oficiales federales, Alberto logró ocultarse en un banco de nieve hasta que la operación concluyó, evitando ser detenido. Sin embargo, su cuñado no corrió la misma suerte y fue capturado por las autoridades migratorias en ese mismo operativo, dejando a la familia dividida y marcada por el miedo.
Este tipo de relatos no son aislados. La intensificación de las redadas ha generado un clima de inseguridad generalizada en la comunidad migrante. Muchas personas temen abandonar sus hogares por temor a ser detenidas, lo que ha llevado incluso a algunos a permanecer encerrados durante días por miedo a encontrarse con agentes de inmigración en las calles o cerca de sus residencias.
El contexto nacional ha elevado aún más la ansiedad en Minneapolis. "Operation Metro Surge" ha causado miles de arrestos y ha sido escenario de múltiples incidentes violentos, incluidos tiroteos en los que han muerto dos personas, ambas ciudadanos estadounidenses, durante operativos relacionados con la represión migratoria.
Estas acciones han provocado reacciones políticas y comunitarias. Líderes locales y estatales han criticado públicamente las tácticas utilizadas, y organizaciones de derechos civiles han denunciado el impacto devastador que estas redadas tienen sobre las familias inmigrantes. La percepción de la comunidad migrante es que las redadas no solo buscan hacer cumplir la ley, sino que también generan un ambiente de terror que afecta la vida cotidiana, la estabilidad emocional y la integración social de miles de personas que viven y trabajan en Estados Unidos.
Historias como la del ecuatoriano escondido y su cuñado reflejan un fenómeno más amplio: el temor constante por perder la libertad, la separación familiar y las consecuencias humanas de políticas migratorias cada vez más agresivas. En Minneapolis, estas experiencias no solo son noticia, sino parte de la vida diaria de muchos inmigrantes que luchan por mantener su lugar en un país donde la seguridad parece, para algunos, cada vez más esquiva.
Fuente: El Universo