El congresista estadounidense por Florida, Mario Díaz-Balart, advirtió que el exmandatario cubano Raúl Castro podría enfrentar en el futuro una acusación criminal formal por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un hecho que dejó cuatro personas muertas y que ocurrió en espacio aéreo internacional.
Durante una conferencia de prensa en Miami, Díaz-Balart recordó que, aunque el caso fue archivado durante la administración del entonces presidente Bill Clinton, el delito de asesinato “no prescribe”. Según el legislador, hay indicios de que quien ordenó el derribo fue el propio Raúl Castro.
“Hace años, el régimen de Castro derribó dos aeronaves civiles en espacio aéreo internacional. El asesinato no prescribe”, enfatizó Díaz-Balart. Añadió que no se puede descartar que el caso sea revisado nuevamente por autoridades estadounidenses y que eventualmente se presente una acusación formal, no necesariamente por narcoterrorismo, sino por el asesinato de ciudadanos estadounidenses.
El congresista calificó al régimen cubano como “un cáncer en nuestro hemisferio” y subrayó que la situación del país caribeño nunca ha estado tan débil. Aseguró que Estados Unidos podría implementar nuevas medidas de presión contra la isla, incluyendo la suspensión de vuelos a Cuba y restricciones al envío de remesas.
En la conferencia, organizada junto al congresista Carlos Giménez y la Asamblea de la Resistencia Cubana, Díaz-Balart también mencionó que se pedirá a gobiernos extranjeros que dejen de enviar petróleo a Cuba, en un esfuerzo por aumentar la presión internacional sobre el régimen de La Habana.
“El objetivo de estas acciones es claro: que los cubanos puedan vivir en dignidad y libertad. Y dignidad y libertad significa prosperidad”, afirmó el legislador, reconociendo el sufrimiento de la población y la labor del exilio cubano en mantener viva la causa.
Díaz-Balart concluyó su intervención recordando que Estados Unidos y la comunidad internacional no deben extender la permanencia de regímenes dictatoriales y que la búsqueda de justicia por hechos del pasado, como el derribo de Hermanos al Rescate, es parte de ese compromiso.
La conferencia de prensa sirvió para reiterar que la administración estadounidense actual mantiene bajo revisión la política hacia Cuba, con énfasis en medidas que presionen al régimen mientras se protege al pueblo cubano, buscando una transición hacia mayor libertad y respeto a los derechos humanos.