El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) confirmó que no realizará operativos migratorios durante el Super Bowl LX, que se celebrará este domingo en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. La aclaración llega después de semanas de preocupación entre comunidades inmigrantes y organizaciones defensoras de derechos humanos, que temían redadas masivas en uno de los eventos deportivos más importantes del país.
Según un memorando del comité organizador del Área de la Bahía, dirigido a autoridades locales de Santa Clara, San Francisco y San José, "no hay operaciones de control de inmigración de ICE planificadas en relación con el Super Bowl LX". El documento fue citado por medios como The Washington Post y The Athletic y busca disipar temores tras declaraciones previas de la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, quien había advertido que su agencia estaría “por todas partes” durante el evento.
Aunque ICE no desplegará operativos migratorios, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sí mantendrá presencia de agentes federales para garantizar la seguridad del público, una práctica habitual en grandes eventos deportivos como los Juegos Olímpicos o la Copa Mundial de Fútbol que también tendrán a Estadios Unidos como sede. Esta medida apunta a la protección de los asistentes sin implicar acciones de control migratorio directo, aclarando la confusión generada por los anuncios previos.
El ambiente del Super Bowl LX ha estado marcado por un cruce inusual entre deporte, política migratoria y cultura pop. El show de medio tiempo será protagonizado por Bad Bunny, artista puertorriqueño conocido por sus críticas abiertas a ICE, la política migratoria estadounidense y a Donald Trump. Durante los Grammy, el cantante expresó su rechazo a las deportaciones con un mensaje directo: "Antes de dar gracias a Dios, voy a decir: fuera ICE".
La postura del artista se alinea con la de otros músicos como Billie Joe Armstrong de Green Day, quien respalda protestas contra las deportaciones.
Por su parte, el presidente Donald Trump confirmó que no asistirá al evento, alegando que la distancia hasta Santa Clara es demasiado larga y expresando su descontento con la selección de artistas. Trump calificó la participación de Bad Bunny y Green Day como “una decisión terrible” que, según él, “siembra el odio”. No obstante, aclaró que esta no era la razón principal para ausentarse, remarcando que el viaje le resulta inconveniente.
El memorando del comité organizador busca tranquilizar a la comunidad latina y a los asistentes, dejando claro que, aunque la seguridad federal estará presente, no habrá operativos migratorios relacionados con ICE durante el Super Bowl LX. La medida refleja la tensión que ha surgido entre política, cultura y deporte, y marca un precedente en cómo se manejan grandes eventos en un contexto sociopolítico complejo.
El Super Bowl LX, que enfrenta a los Seattle Seahawks contra los New England Patriots, se realizará el 8 de febrero en medio de un clima donde entretenimiento, activismo y políticas migratorias se intersectan de forma notable, convirtiendo el evento en un reflejo de debates nacionales sobre seguridad, inmigración y libertad de expresión.
Fuentes: Reuters- AP
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