El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez llegó a Asia en visitas oficiales a Vietnam, China y Laos, países cercanos al pueblo cubano con los que mantiene lazos históricos de solidaridad y cooperación.
En su mensaje publicado en redes sociales, Díaz-Canel expresó: “Este fin de semana iniciamos visitas oficiales a Vietnam, China y Laos, naciones hermanas a las que nos unen lazos entrañables...”.
También se informó que en Vietnam participará en los actos por los aniversarios del nacimiento de la República Democrática de Vietnam y de la victoria china en la Guerra de Resistencia contra Japón.
En China, Díaz-Canel asistirá a celebraciones conmemorativas de décadas de hermandad y se encontrará con líderes autocráticos como Xi Jinping, Putin y Kim Jong-un.
En Laos, se reafirmará la prioridad de Cuba hacia las relaciones fraternales socialistas .
Tradicionalmente, Lis Cuesta, quien no ostenta el título de primera dama pero suele acompañar al presidente en sus giras, forma parte de la delegación.
En la reciente gira a Bielorrusia, fue su tercer viaje al exterior en dos meses.
Este nuevo desplazamiento a Asia suma una gira más al extenso historial de viajes de Díaz-Canel desde que asumió la presidencia en 2018.
Por ejemplo, en su primera gira internacional visitó Venezuela, EE.UU., Francia, Rusia, Corea del Norte, China, Vietnam y Laos.
Desde entonces, ha acumulado decenas de viajes oficiales por todo el mundo, que se han convertido en constantes en su mandato.
Respecto a qué ha resuelto Díaz-Canel en el exterior según se preguntan los usuarios en las redes, las fuentes oficiales destacan que estos viajes buscan impulsar la cooperación bilateral, implementar acuerdos vigentes y promover la construcción de una “Comunidad de Futuro Compartido” entre Cuba y China.
También resulta una oportunidad para fortalecer los vínculos económicos y políticos con socios estratégicos.
En Bielorrusia, por ejemplo, se firmaron más de cuarenta convenios universitarios, se certificaron medicamentos bielorrusos que aún no se ven en el pueblo cubano y se "avanzó en proyectos agrícolas".
En resumen, Lis Cuesta ha acompañado al presidente en al menos tres viajes oficiales recientes, incluido el actual por Asia. Mientras tanto, Díaz-Canel continúa apostando por fortalecer las alianzas tradicionales de Cuba mediante reuniones y acuerdos que buscan traducirse en beneficios económicos, académicos y de cooperación tecnológica, aunque la transparencia sobre el impacto real de estos viajes sigue siendo cuestionada.
Sin embargo, la gran interrogante sigue siendo la misma que el pueblo cubano se ha hecho durante décadas: ¿qué han resuelto realmente estos viajes para el bienestar de la nación?
Mientras Díaz-Canel y Lis Cuesta recorren el mundo en aviones oficiales, estrechan manos y firman convenios, la realidad en Cuba continúa marcada por apagones, desabastecimiento, inflación y una crisis social cada vez más profunda.
Para muchos ciudadanos, cada nueva gira presidencial se traduce en promesas lejanas y discursos repetidos, pero no en soluciones concretas para la vida diaria del cubano de a pie.