Familiares de médicos `desertores´ revelan cómo sufren las consecuencias en Cuba

Familiares de médicos `desertores´ revelan cómo sufren las consecuencias en Cuba

Un poco de la historia de la joven doctora cubana, Daimí Mederos, ha salido a la luz desde que ella, a sus 29 años, decidió dejar a su hijo en su natal Sagua la Grande (Villa Clara) para quedarse a trabajar en Brasil, tras el fin de la participación de Cuba en el programa Más Médicos.

“Mi mamá me ha contado que en la escuela los maestros no se cuidan para señalar con el dedo a mi hijo, como si tuviera alguna enfermedad contagiosa. Lo marcan como el hijo de la doctora que se quedó”, narró a 14ymedio, desvelando cómo sufren las consecuencias sus familiares en Cuba.

Ella quiso “quedarse en el estado de Sao Paulo y, aunque teme que algunos la consideren una mala madre, asegura que ha tomado la decisión de “desertar” por su niño, que ahora se ha convertido en el hijo de una “traidora”, dijo el portal.

“Mi decisión no fue tomada a la ligera, era algo que ya había conversado con ellos”, asegura. Su madre lo corrobora. “Mi hija siempre fue un ejemplo. Llevó adelante una carrera tan complicada como es la Medicina, con sus guardias, jornadas de estudio y todas las privaciones, siendo madre”, cuenta orgullosa. “Todo el mundo debería ser libre de decidir lo que quiere hacer con su vida. En Cuba lo más simple se vuelve un conflicto como ha sucedido ahora con el niño. No es que lo maltraten pero hablan del tema en su presencia, como si fuera algo terrible”, agrega la isleña.

“Las oportunidades se presentan una vez en la vida” y que en Cuba lo que ganaba no le alcanzaba para cubrir sus necesidades básicas. “Todo el mundo sabe que allí comes o te vistes y yo me cansé de vivir de la misericordia de mis pacientes. Mi hermano cursa quinto año de Medicina y, en cuanto culmine sus estudios, lo traigo conmigo, aunque sé que el Gobierno puede obstaculizar los trámites para que viaje”, dijo otra doctora.

“Los médicos desertores no pueden volver durante ocho años a la Isla, pero existen otras consecuencias menos conocidas. Lo sabe muy bien el especialista en medicina general integral Leugim Espinosa, que se ha quedado sin cobrar su último mes trabajado y tiene en Cuba a su madre, ya jubilada, y a su abuela de 89 años”, explicó el sitio.

“Con el retiro no pueden vivir. Apenas doscientos y tantos pesos no alcanzan para la comida. En cuanto partió mi vuelo y comprobaron que no me había ido le retiraron a ellas el dinero del último mes de mi trabajo aquí en Brasil, un tiempo que ya tenía trabajado. Además se apropiaron de los ahorros que guardaba en bancos de Cuba”, dice.