El equipo de trabajo del Bar-Cafeteria M'ka, un emprendimiento con sede en la ciudad de Santiago de Cuba, quiere elaborar la pizza más grande del país en un evento al que convocaron para el domingo 2 de julio, en saludo al inicio del verano en el archipiélago.
Ubicado en el emblemático entorno de La Alameda, en la confluencia de las calles Enramadas y Jesús Menéndez, M'ka promueve el Pizzatonazo 2023, el local promueve además el desarrollo del Festival del Caribe (del 3 al 9), que la propia instalación patrocina, de acuerdo con un reporte del periódico oficialista Trabajadores.
La comunicadora del M'ka, Katiuska Ramos Moreira, explicó que uno de los objetivos del evento, al que se suman otros emprendimientos hasta llegar a 12, es “promover la cultura culinaria italiana en Santiago de Cuba’’.
Otros de los negocios privados que participarían serían Conta’s Empanadas, Sandwich Caffe, Club Led, Cafetazo, Sandwichazo, bar Millenium y Panadería Fénix. Un representante de la Oficina Territorial de Normalización (OTN) será el encargado de validar el cumplimiento de las normas de calidad e innocuidad establecidas.
También se prevé la asistencia del máximo representante de la Asociación Culinaria de Cuba en el territorio santiaguero, Ángel Escamif. Por otro lado, el equipo de comunicación de dicho bar-cafetería, a través de redes sociales, convocó a un concurso para escoger a las cuatro personas que degustarán la pizza más grande de Cuba en un tiempo récord.
El ganador de dicha competición recibirá varios premios cortesía de la casa y demás emprendimientos asistentes al Pizzatonazo.
Cuba vive una aguda crisis de alimentos y de todo artículo de primera necesidad. En medio de un panorama de inflación desmedida, las pizzas no solo han incrementado varias veces sus precios, sino que su calidad ha mermado considerablemente, según publicaciones en redes sociales.
“Aquí en Cárdenas (Matanzas) hasta 550 pesos”; “aquí (Bartolomé Masó, Granma) 50 pesos y no se pueden llamar pizza. Son telarañas de lo finitas que están y son pizzas en miniatura” y “una pizza sencilla 100-150. Las otras llegan hasta 700-900”, señaló una internauta desde Santa Clara, Villa Clara.
“Da deseo de llorar porque es la misma pizza que costaba cinco pesos hasta hace poco. ¿Por qué suben los precios, pero no mejora la calidad del producto? No es tanto los precios sino su calidad, gramaje y demás”, lamentaba otro.
“No es el precio, es la cochina y asquerosa calidad. ¿Quién ha visto un puré naranja y tres gotas de queso? Da pena y lástima y en todos los lugares es lo mismo, como si se ponen de acuerdo o el puré de tomate cambió el color y el sabor”, decía un tercer usuario. “¡Carísimas y sin ningún tipo de calidad! Como todos los productos alimenticios de los últimos tiempos. Yo compré una familiar en 1000 pesos, estaba amarga y con un sabor bien raro por la harina”, comentaban a continuación.
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