El primer ministro de Canadá, Mark Carney, enfrenta crecientes presiones políticas para que su gobierno se pronuncie sobre las restricciones estadounidenses que limitan el suministro de combustible a Cuba e incluso considere el envío de ayuda energética a la isla, informó CTV News y otros medios.
Diversos sectores dentro del Parlamento canadiense, incluyendo dirigentes del Nuevo Partido Democrático (NDP) y del Bloc Québécois, han instado al Ejecutivo de Carney a adoptar una postura más firme frente a Washington, tras la ampliación de medidas que han reducido el acceso de Cuba a petróleo y otros combustibles. Los legisladores han señalado que la crisis energética que atraviesa Cuba —derivada de la pérdida de su principal fuente de combustible tras la intervención estadounidense de reservas venezolanas en enero— ha provocado racionamiento energético, escasez de bienes básicos y ha afectado incluso la operación de aerolíneas canadienses que han suspendido vuelos a la Isla por falta de combustible.
Los parlamentarios han pedido que Canadá siga el ejemplo de México, que envió ayuda humanitaria a Cuba, y que respalde a la isla frente a lo que consideran una presión excesiva de Washington. Sin embargo, la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, evitó confirmar si Ottawa condenará las acciones estadounidenses o si enviará combustible o asistencia adicional, subrayando que la prioridad del gobierno es la seguridad de los ciudadanos canadienses.
El debate se produce en medio de tensiones geopolíticas más amplias en el hemisferio, donde las medidas adoptadas por la administración del presidente Donald Trump han generado reacciones en varios países. Algunos defensores en Canadá sostienen que Ottawa, junto con otros aliados, debería considerar opciones para enviar ayuda humanitaria o energética a Cuba, argumentando que la escasez de combustible está contribuyendo a interrupciones en servicios esenciales y dificultades económicas para la población.
Mientras tanto, el gobierno de Carney se mantiene cauteloso y no ha anunciado cambios concretos en su política hacia Cuba. La crisis energética cubana también ha impactado operaciones de empresas canadienses en la isla: la minera Sherritt International, socio clave en la extracción de níquel y cobalto, anunció la suspensión temporal de sus actividades en Moa debido a la falta de combustible.
En este contexto, Canadá se enfrenta a un dilema entre equilibrar sus relaciones con Estados Unidos, garantizar la seguridad de sus ciudadanos y responder a llamados internos de apoyo a Cuba ante la profundización de la crisis energética.
Si quieres, puedo añadir una línea con cifras actualizadas sobre la caída de vuelos canadienses a Cuba y recomendaciones de viaje de Ottawa para complementar el panorama actual.
Brasil no ofrece acogida humanitaria automática a cubanos: solo queda la vía de refugio
Hace 2 horas
Comprar agua para sobrevivir... Grito desesperado que revela el desplome de una nación
Hace 14 horas
Sandro Castro celebra San Valentín con un bidón de gasolina en plena crisis energética
Hace 23 horas