El meteorólogo cubano José Rubiera llamó a mantener la vigilancia sobre el Atlántico tropical ante el desarrollo de varios sistemas que podrían evolucionar a ciclones en los próximos días, aunque todavía existe incertidumbre sobre sus trayectorias e intensidad.
El especialista explicó en un video difundido en su canal RubieraTiempo que el área ha comenzado a mostrar mayor actividad. Entre los sistemas bajo observación destaca el Invest 92L, situado al este de las Antillas Menores, cuya posibilidad de convertirse en ciclón tropical alcanzó el 80 %, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC).
Las proyecciones actuales sitúan al sistema en dirección a las Antillas Menores, principalmente en sectores centrales y septentrionales. No obstante, Rubiera insistió en que los pronósticos deben interpretarse con cautela debido a los cambios que pueden experimentar las condiciones atmosféricas.
Los modelos contemplan que el 92L podría alcanzar fuerza de tormenta tropical y posteriormente perder intensidad al avanzar hacia el Caribe, donde existe una marcada cizalladura vertical del viento. El experto, sin embargo, advirtió que ese escenario puede modificarse durante los próximos días.
A la vigilancia se suma un segundo sistema, identificado como 93L, con un 30 % de posibilidades de desarrollo. También se observa una nueva onda tropical que se encontraba sobre África y que se esperaba que ingresara al Atlántico.
Rubiera describió el panorama como una sucesión de ondas tropicales con potencial de organización. Si el 92L llegara a convertirse en tormenta tropical, recibiría el nombre de Dolly.
Por otra parte, el NHC informó sobre la tormenta tropical Cristóbal, ubicada lejos del Caribe y sobre aguas del Atlántico Norte. El sistema no representa una amenaza para Cuba y se prevé su disipación en breve.
El escenario coincide con el inicio del período de mayor actividad ciclónica del Atlántico, que suele extenderse entre mediados de agosto y octubre. Ante la evolución de los sistemas, las autoridades meteorológicas mantienen el seguimiento de las condiciones atmosféricas regionales.
Fuente: Centro Nacional de Huracanes (NHC), José Rubiera