La extracción ilegal de aceite dieléctrico de un transformador de distribución provocó una avería total que mantiene sin servicio eléctrico a 10.728 clientes de Levisa y otras comunidades del municipio Mayarí, en Holguín, afectando a más de 20.000 personas.
El hecho ocurrió el pasado viernes, cuando especialistas detectaron que una cantidad considerable del fluido había sido sustraída del equipo instalado en una subestación. Según informó el perfil oficialista Realidades de Holguín, efectivos del Ministerio del Interior identificaron y detuvieron a los presuntos responsables en menos de 24 horas.
Sin embargo, la recuperación del aceite no permitió solucionar el problema. La pérdida del fluido provocó daños en componentes internos del transformador y comprometió seriamente su funcionamiento.
Yosvani Almira Laurencio, director de la Unidad Empresarial de Base Eléctrica de Mayarí, explicó que una brigada especializada de Holguín llegó al lugar el sábado para reponer el aceite y efectuar las pruebas técnicas necesarias.
Aunque los primeros ensayos mostraron una respuesta favorable, el equipo volvió a presentar interrupciones durante la noche del sábado y el domingo. Después de varias evaluaciones, los especialistas concluyeron que el transformador sufrió una avería total.
“Esta subestación de distribución suministra energía a más de 10.000 clientes”, explicó el directivo, quien señaló además que estos equipos prácticamente son únicos y no existen reservas inmediatas en los almacenes.
La situación obliga ahora a la Empresa Eléctrica de Holguín y a la Unión Eléctrica a buscar un transformador disponible en otra provincia para trasladarlo hasta Mayarí. La operación requerirá grúas, transporte especializado, combustible y personal técnico, lo que incrementará los costos para el sistema eléctrico cubano.
El apagón afecta a las comunidades de Levisa, Río Grande, La Italiana, El Purio y Santa Rita, donde miles de familias enfrentan dificultades para conservar alimentos y realizar actividades básicas que dependen de la electricidad.
El incidente ocurre además en medio de la profunda crisis que atraviesa el sistema eléctrico cubano, caracterizada por frecuentes apagones, déficit de generación y dificultades para disponer de combustible, piezas y equipos de reemplazo.
Las autoridades locales insistieron en la necesidad de proteger las instalaciones eléctricas y pidieron colaboración a los vecinos para evitar acciones que puedan provocar daños adicionales a un servicio considerado esencial.
Mientras continúan las gestiones para localizar y trasladar el nuevo transformador, los más de 10.000 clientes afectados permanecen a la espera de una solución que permita restablecer el suministro eléctrico en una zona donde cualquier avería adicional agrava las condiciones de vida de la población.