Un médico del Hospital "Juan Bruno Zayas" en Santiago de Cuba, decidió contar bajo anonimato las dificultades que, según afirma, enfrentan los profesionales sanitarios dentro y fuera de ese centro: salarios atrasados, comida deficiente durante las guardias, falta de electricidad y una creciente presión laboral. “Necesito este trabajo”, reconoce el doctor, quien teme represalias contra él y su familia, pero pidió que su testimonio saliera a la luz: “Denuncia en mi nombre, tú que puedes”.
Un médico del Hospital Clínico Quirúrgico "Juan Bruno Zayas Alfonso" decidió romper el silencio sobre las condiciones que, según su testimonio, enfrenta el personal sanitario en Santiago de Cuba. Por temor a perder su empleo o sufrir represalias, pidió mantener en secreto su nombre, especialidad y cualquier dato que permita identificarlo.
“Soy padre de varios niños y necesito estar libre para criarlos. Por muy cobarde que parezca, necesito este trabajo. Pero no soy cobarde”, afirmó el profesional en un testimonio difundido por el periodista Yosmany Mayeta Labrada.
El médico cuestionó que las dificultades del sistema sanitario puedan atribuirse únicamente a las sanciones de Estados Unidos y señaló problemas de gestión y administración, además de carencias que afectan directamente a quienes trabajan en los hospitales.
“Nosotros los médicos seguimos siendo los mismos, tratando de hacer lo que aprendimos con lo poco que hay”. Uno de sus principales reclamos es el retraso en el pago de los salarios. Según explicó, al 12 de agosto todavía no había cobrado y estos atrasos se han repetido desde la contingencia provocada por el huracán Melissa:“Nadie te informa, nadie te pide disculpas”.
A las dificultades económicas se suman las condiciones durante las guardias. El médico describió comidas que llegan tarde, frías y en mal estado, mientras los profesionales deben mantener extensas jornadas de trabajo.
Pese a todo, aseguró que muchos continúan atendiendo a sus pacientes por compromiso con su profesión. “Nuestros pacientes son sagrados y ya bastante tienen con estar enfermos”.
La crisis también alcanza su hogar. Tras una jornada laboral, el médico relató que permanecía en su vivienda después de más de 24 horas sin electricidad, preocupado por conservar los pocos alimentos disponibles: “Estoy rezando para que el único muslo de pollo que queda no se eche a perder”.
Mientras esperaba que su salario apareciera en Transfermóvil, el profesional resumió su situación con una petición dirigida al periodista: “Denuncia en mi nombre tú que puedes”.
Fuente: Yosmany Mayeta Labrada