China elevó este martes el tono frente a Estados Unidos y exigió a la administración de Donald Trump levantar “cuanto antes” las sanciones contra Cuba, al tiempo que defendió su cooperación con La Habana como legítima y transparente.
La declaración de Pekín se produce después de que Washington impusiera medidas contra cinco entidades cubanas y ocho altos funcionarios vinculados al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias por su presunta participación en operaciones relacionadas con la adquisición, importación, mantenimiento y modernización de equipamiento militar con respaldo de China y Rusia.
El portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, rechazó las acusaciones estadounidenses y pidió a Washington que deje de realizar señalamientos contra otros países. Afirmó además que China continuará respaldando a Cuba en la defensa de su soberanía y en su rechazo a lo que calificó como injerencia extranjera.
Pekín también ha defendido en ocasiones anteriores sus relaciones con La Habana frente a las acusaciones estadounidenses sobre posibles actividades de inteligencia y cooperación militar en territorio cubano. El Gobierno chino sostiene que sus vínculos con la isla se desarrollan de manera abierta y legítima.
Las nuevas sanciones anunciadas por Estados Unidos contemplan el bloqueo de propiedades e intereses financieros de los designados que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense, además de restricciones para que ciudadanos y empresas de ese país realicen transacciones con ellos.
Al explicar las medidas, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusó al régimen cubano de utilizar sus estructuras militares y de inteligencia para realizar actividades de espionaje contra Estados Unidos. También afirmó que la isla sirve como plataforma para que Rusia, China e Irán desarrollen acciones contrarias a los intereses estadounidenses.
La disputa ocurre mientras China incrementa su respaldo económico y energético a Cuba. En los últimos días, Pekín ha enviado miles de sistemas fotovoltaicos destinados a contribuir a la generación eléctrica de la isla, que atraviesa una severa crisis energética marcada por apagones y dificultades para garantizar el suministro de combustible.
China se ha convertido además en uno de los principales socios económicos de Cuba y mantiene vínculos con La Habana en áreas estratégicas, entre ellas energía, infraestructura, tecnología y defensa.
Para Washington, sin embargo, la creciente cooperación entre ambos gobiernos tiene una importancia adicional debido a la ubicación geográfica de Cuba, a menos de 200 kilómetros de Florida. Las autoridades estadounidenses han expresado preocupación por la posibilidad de que la isla sea utilizada para actividades de inteligencia o como punto de apoyo para gobiernos considerados adversarios.
Fuente: El Debate