Preocupación en España tras resultado del amistoso contra Túnez

España terminó su preparación para el Mundial de Rusia con una victoria gris (1-0) ante Túnez en Krasnodar, que dispara las dudas sobre la escasa capacidad goleadora del combinado nacional, que fue cuestionada también en el encuentro anterior contra Suiza.

De nuevo gozó la Roja de toda la posesión que quiso pero las oportunidades brillaron por su ausencia y sólo Iago Aspas, la tercera opción de nueve, logró perforar la portería tunecina a falta de diez minutos para el final. Primero fue Rodrigo, de titular, luego entró Costa, pero fue el gallego el que marcó y alimentó aún más el debate sobre el delantero centro. Un tema aún por resolver como la preocupante tendencia a la baja que está presentando el cuadro nacional.

La Selección Española deja un agujero a su espalda que ni Busquets ni los defensas supieron contener. Porque el balón era de la Selección, pero las oportunidades fueron de Túnez. Sólo les faltó puntería a los africanos, un equipo ordenado y capaz de llegar con peligro hasta la portería de De Gea.

Túnez aprovechó los despistes del equipo español. Un pase horizontal de Thiago que se perdió en dirección a las piernas de Badri no fue aprovechado después por Sliti. Tampoco en la segunda parte, cuando Busquets se enredó en el borde del área, supo aprovechar Ben Amor la pelota suelta que le quedó en el borde del área.

Con la entrada de Lucas primero y la de Asensio después, la respuesta a este laberinto fue abrir el campo, buscando ese espacio por el que hallar el sendero al gol. Rodrigo dejó pasó a Costa como referencia arriba pero el del Atlético tampoco encontró premio a su habitual brega con los centrales. Fue entonces cuando Lopetegui optó por la acumulación ante la impotencia y dio entrada a Aspas, que fue el único clarividente en la única ocasión que tuvo, de manera que el tercer plan si le funcionó.

Tiró un balón largo Koke que dejó a Costa en el mano a mano pero el delantero, entre el regate y el disparo, dudó, hasta que no le quedó más opción que el pase atrás, donde Aspas puso luz a tanta oscuridad. El Príncipe de las Bateas se sacó un disparo raso de primeras que se coló entre los defensas tunecinos para poner por delante a España, aunque no fue suficiente para ocultar los ochenta minutos anteriores.