Bolsonaro dice que Brasil no tiene recursos para detener incendios, y la Amazonía arde como nunca antes

La Amazonía arde sin parar. Se estima que durante cada minuto del día se quema una extensión de terreno que supera las dimensiones de un campo de fútbol. Estamos hablando del pulmón del planeta. El humo se ha extendido miles de kilómetros y ha llevado la noche a Sao Paulo en pleno día.

Justo en este momento crítico, el presidente de Brasil alega que su país no tiene recursos para combatir el fuego. Semanas antes le había dicho a Noruega que no necesitaba de su dinero para enfrentar los incendios. Ahora mismo, la comunidad internacional lo ha puesto contra la espada y la pared.

Las fotos del incendio en el Amazonas, de los animales carbonizados, y de otros huyendo en busca de refugio, se han vuelto virales en las redes sociales. Y Brasil sigue sin hacer nada.

“El Amazonas es más grande que Europa, ¿cómo van a combatir los incendios criminales en una zona así? (…) “No tenemos los recursos para eso”, declaró Bolsonaro a un grupo de periodistas.

Aunque el presidente brasileño ha acusado a las ONG como causantes de los incendios, los especialistas creen que fueron provocados por agricultores que esperaban despejar la tierra en aras de utilizarla para el pastoreo.

Los meteorólogos explicaron igualmente que a pesar de la sequía, la humedad de la selva hubiese impedido un incendio espontáneo, causado por cualquier fenómeno de la naturaleza.

Es Bolsonaro quien ha afirmado en varias ocasiones que la Amazonía debería ser utilizada con fines comerciales por las empresas mineras y madereras.

Mientras tanto, en este momento, un terreno del tamaño de un estadio de fútbol está ardiendo en Brasil.

Foto tomada de Notimundo.