Ariel Manuel Martín Barroso, de 42 años, profesor de contabilidad, informática e ingeniería industrial en la Universidad “José Martí”, fue condenado a 10 años de prisión por los delitos de propaganda contra el orden constitucional, desacato y daños de carácter continuado, según denunció la activista Ileana Curra Lusson en su perfil de Facebook.
Martín Barroso, residente en Martí No. 516 entre Abel Alvart y Garaita en Sancti Spíritus, fue procesado bajo la causa No. 8 de 2025. La acusación se basó en que el profesor habría escrito consignas contra el régimen cubano y su presidente, Miguel Díaz-Canel, usando un plumón negro en distintos lugares de la ciudad, incluyendo la universidad donde impartía clases. Lo que para cualquier persona en un país con libertad de expresión sería un acto simbólico o de protesta, en Cuba se convierte en un delito grave, sujeto a sanciones penales severas.
Durante el juicio, las oficiales de la Seguridad del Estado, Arianna Rojas y Dania Iris Rodríguez Rodríguez, declararon como testigos, lo que según expertos refleja la intervención directa del aparato represivo en la persecución de ciudadanos que ejercen su derecho a expresar opiniones críticas. La participación de funcionarios de seguridad en procesos judiciales de esta naturaleza evidencia cómo el sistema penal se utiliza como herramienta de intimidación y control político.
Actualmente, Martín Barroso se encuentra recluido en la prisión "Nieves Morejón", centro que ha recibido múltiples denuncias por sus condiciones insalubres, infrahumanas y el maltrato sistemático a los reclusos. Organizaciones de derechos humanos advierten que estas condiciones agravan la vulnerabilidad de los presos políticos y ponen en riesgo su salud física y mental.
La condena de "Martín Barroso" es un ejemplo del alto costo que implica expresarse libremente en Cuba. Académicos, activistas y ciudadanos que critican al Gobierno enfrentan persecución, juicios arbitrarios y largas condenas. Denuncias de la sociedad civil señalan que esta represión sistemática busca silenciar la disidencia y crear un ambiente de miedo que limita la participación cívica y el debate público.
Su caso ha atraído atención internacional, subrayando la grave situación de derechos fundamentales y la vulnerabilidad de quienes se atreven a disentir del régimen. La denuncia pone de relieve que la libertad de expresión en Cuba sigue siendo un riesgo personal significativo.
Fuente: Perfil de Facebook de Ileana Curra Lusson.
Cuba permite a mipymes importar combustible: primeras gestiones y dudas sobre la medida
Hace 6 horas
Marzo marcaría un punto de no retorno si no llega más petróleo a Cuba... ¡apagón total!
Hace 6 horas
Díaz-Canel desata críticas tras participar en el Día Nacional de la Defensa en El Cerro
Hace 2 horas
Cuba enfrenta un alza preocupante de agresiones contra periodistas y activistas en 2026
Hace 4 horas