Madre cubana realiza fuertes declaraciones contra la aduana

aduana de cuba

El periódico cubano Juventud Rebelde publicó, en su sección Acuse de recibo, que está a cargo del periodista José Alejandro Rodríguez, la denuncia realizada por una ciudadana del oriente de la isla.

La señora saca a la luz el decomiso de varias cajas enviadas al país por un grupo de médicos que cumplen misión oficial en Venezuela, entre los que está su hija.

La carta enviada por la mujer es una fuerte historia que refleja la de muchos otros cubanos que enfrentan a diario las leyes de la aduana y salen perdiendo sin recibir indemnizaciones ni, tampoco, explicación alguna.

Esta sección del órgano oficial gana cada vez más fuerza y las personas se valen de ella para dar a conocer casos injustos a los que son expuestos.

A veces, los victimarios exponen sus puntos de vista y resuelven algunos casos, en otras tantas ocasiones, lamentablemente la mayoría, nadie hace uso de su poder de réplica y las víctimas solo encuentran sus problemas publicados en un periódico.

Ojalá este que les proponemos a continuación sí se solucione y los colaboradores logren recuperar sus envíos.

Autorizado el set, ¿por qué decomiso para ellos?

Mirtha Romero Chávez (Loynaz 431, entre Yara y Libertad, Manzanillo, Granma) denuncia resueltamente lo que están atravesando su hija Ailenis Ailen López Romero y otros colaboradores de salud que están cumpliendo misión en Venezuela, por una decisión tajante y sin miramientos.

Cuenta la madre que en mayo de 2017 Ailenis y otros colaboradores enviaron a Cuba cajas con bienes en un rif o set de menaje a nombre de una colega que llegaba al final de su misión en ese país, Victoria Casañas Rodríguez.

Y se hizo, al amparo de la Resolución 122 de 2009 de la Aduana General de la República de Cuba, la cual establece que después de haber finalizado la misión con éxito, a los 24 meses y un día, el colaborador tiene el derecho de enviar el set.

A Victoria, una señora de 66 años, se le dio fin de misión a los 23 meses por enfermedad, una fuerza mayor. Y aún en esas condiciones, la Dirección de la Misión le autorizó enviar el set de menaje, que contenía también envíos de sus compañeros.

Ya en Cuba, Victoria se personó en la Aduana a recoger el set de menaje, y le informaron de primer momento que no podía hacerlo, pues no había concluido los 24 meses establecidos. Y al explicar ella los problemas de salud que le impidieron cumplir por apenas unos días la misión, le dieron derecho a extraer del envío lo que ella había acumulado. Y el resto de las cajas fueron decomisadas.

«Ante esta situación tan penosa e injusta, esgrime Mirtha, que deja en total estado de indefensión a los demás colabora, quienes con mucho sacrificio realizaron sus envíos en ese set de menaje. Me hago muchas preguntas:

«¿Bajo qué fundamento han sido decomisadas el resto de las cajas, cuando a la responsable del set de menaje se le dio la oportunidad de recoger sus pertenencias? ¿Quién responde por los daños y perjuicios causados a esos colaboradores, que aún se encuentran cumpliendo su misión, y desembolsaron parte de sus ingresos económicos para realizar esos envíos? ¿Cómo es posible que no pueda valorarse en su justa medida una situación que amerita ser apreciada de manera humana y consciente, pues la causa de que no se haya podido cumplir con las normas aduanales son subjetivas y no objetivas?».