En medio de una de las crisis energéticas más profundas en décadas, un tanquero cubano cargado con gas licuado de petróleo (GLP) navega hoy por el Caribe con rumbo incierto, generando atención y especulación entre analistas y observadores marítimos. El buque, identificado como Gas Exelero (IMO 9392042), zarpó el 10 de febrero desde el puerto de Cienfuegos y sigue su travesía lejos de las costas cubanas, según datos satelitales de seguimiento marítimo.
El Gas Exelero (IMO 9392042) tiene bandera de las Islas Marshall, por lo que su nacionalidad legal es marshallense, aunque opera bajo gestión de Cubametales, la empresa cubana vinculada al conglomerado militar GAESA. Su misión principal es transportar GLP, un combustible esencial para millones de hogares en la isla.
Sin embargo, su destino no está claro: aunque el investigador energético Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, confirmó a Diario de Cuba que el buque salió con rumbo a Kingston, Jamaica, donde la refinería estatal Petrojam suministra regularmente GLP al contado, la ruta real del Gas Exelero sugiere otra posibilidad.
Imágenes publicadas por usuarios de plataformas de rastreo muestran al Gas Exelero navegando con rumbo aproximado de 125 grados y a una velocidad de 6,6 nudos, alejándose de Jamaica en dirección al sur del mar Caribe. El sistema de navegación automática AIS proyecta que podría dirigirse hacia Willemstad, en Curazao, un puerto estratégico que está a unas 495 millas náuticas de Cienfuegos, con unas tres jornadas de travesía estimadas —pero esta proyección técnica no garantiza que ese sea su destino final.
Este movimiento ocurre en un contexto particularmente crítico para Cuba: no se recibe crudo de Venezuela desde diciembre de 2025, mientras el último cargamento energético procedente de México desembarcó el 9 de enero. La escasez ha provocado la paralización del transporte, reducción de jornadas laborales, suspensión de vuelos de aerolíneas extranjeras por falta de combustible y afectaciones generalizadas en la economía, según reportes de medios independientes.
Cabe recordar que otro buque cubano, el Emilia, también había intentado abastecerse de GLP en Jamaica a finales de enero, pero regresó vacío a Cienfuegos sin carga alguna tras la entrada en vigor de nuevas sanciones estadounidenses que penalizan a países que suministran combustible a Cuba. Ese episodio evidenció la vulnerabilidad de la isla para asegurar importaciones energéticas en medio de presiones externas.
Mientras tanto, el Gobierno cubano asegura que “no ha renunciado a recibir combustible” y que mantiene gestiones activas para garantizar suministros, a pesar de los obstáculos políticos y logísticos. La travesía del Gas Exelero representa no solo una operación marítima, sino también un símbolo de la lucha por sostener el suministro doméstico de energía en medio de limitaciones cada vez más severas.
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