El debate sobre el futuro político de Cuba se intensifica mientras la oposición analiza qué figuras del régimen podrían asumir roles de relevancia en caso de cambios internos o presión externa. El opositor José Daniel Ferrer puso el foco en esta discusión durante su participación en el programa Encuentro Virtual con Gloria Ordaz, al responder quién podría desempeñar un papel comparable al de Delcy Rodríguez en Venezuela.
En el contexto venezolano, Delcy Rodríguez asumió funciones de liderazgo tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, generando especulaciones sobre figuras cubanas que podrían ocupar puestos de peso si se produjera un escenario similar en la isla.
Ferrer mencionó primero a Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y sobrino-nieto de Fidel y Raúl Castro, como un actor con creciente relevancia dentro de la cúpula cubana, debido a sus funciones en comercio e inversiones. Pérez-Oliva Fraga aparece así como un posible interlocutor en una transición controlada del poder.
Sin embargo, Ferrer también señaló que se habla de Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, como otra figura que el régimen estaría considerando para ocupar mayores responsabilidades. A pesar de ello, el opositor la describió como “un personaje de segundo orden”, lo que refleja las dudas sobre su capacidad de liderazgo en comparación con otros integrantes del sistema.
El análisis sobre posibles “Delcy Rodríguez” cubanas refleja la incertidumbre que rodea al liderazgo del país y el interés de la oposición por identificar a los nombres que podrían ser centrales en cualquier escenario de transición política.
Ana Mari Machado nació el 22 de mayo de 1963 en Calabazar de Sagua, Villa Clara. Su trayectoria comenzó en organizaciones estudiantiles y juveniles, desde la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM) hasta la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). Graduada en Derecho, inició su carrera profesional como asesora jurídica en el Central Agroindustrial “Abel Santamaría” y luego se integró al sistema judicial, ocupando cargos de jueza y presidenta de tribunales municipales y provinciales.
En 2009 fue elegida vicepresidenta del Tribunal Supremo Popular y en 2012 asumió como vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, cargo que mantiene hasta la actualidad. Además, forma parte del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) desde 2011 y ha desempeñado roles en organizaciones de masas como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).
Mari Machado participó en la Comisión Electoral Nacional para el proceso de 2010 y fue parte de la redacción de la Constitución de 2019. Ha cursado estudios políticos y militares dentro del sistema del PCC, especializándose en Derecho Penal y Administración Pública. Entre sus reconocimientos destacan la Medalla “Por la Producción y la Defensa”, la Distinción “23 de agosto” de la FMC y la Orden de la Amistad de Vietnam en 2023.
A pesar de su amplia trayectoria dentro del sistema político cubano, analistas y opositores cuestionan su peso real dentro de la estructura de poder, calificándola como una figura secundaria frente a otros líderes que podrían asumir roles clave en la isla.
El debate sobre quién podría convertirse en una figura central en Cuba, al estilo de Delcy Rodríguez en Venezuela, pone de relieve la preocupación sobre la continuidad del régimen y las posibles estrategias de sucesión, mientras Estados Unidos y otros actores internacionales siguen de cerca la dinámica política de la isla.
(Con información de Telemundo Miami)
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