La noche volvió a encenderse en Cuba, pero no gracias a la electricidad que el Gobierno es incapaz de garantizar, sino por el coraje de un pueblo que ya no resiste más. En Cabacú, un humilde barrio de Baracoa, los vecinos salieron a las calles hartos de los apagones interminables, la escasez de alimentos, la falta de medicamentos y el deterioro general de la vida cotidiana.
La protesta no surgió de convocatorias ni de consignas: brotó del agotamiento. Del calor insoportable, de los niños llorando sin comida, de los enfermos que no encuentran medicinas y de un silencio impuesto a base de necesidad. Con cacerolas, gritos y una indignación acumulada durante años, los residentes denunciaron lo que sufren todos los días: cortes eléctricos sin fin, colas interminables, desabastecimiento y promesas gubernamentales que nunca llegan a la realidad.
Cabacú repitió en voz alta lo que miles piensan en toda Cuba. Y no está sola. La Habana registra cacerolazos; Guantánamo, reclamos similares; y otros territorios muestran señales de un malestar que ya es nacional. La protesta dejó de ser un hecho aislado para convertirse en una ola que atraviesa la Isla de punta a cabo.
No se trata solo de la electricidad ni del pan que falta. Es un reclamo profundo por dignidad y libertad. Cabacú lo dejó claro: cuando la represión no resuelve nada y la miseria se vuelve insoportable, el pueblo se levanta. Y esta vez, la voz colectiva que recorre Cuba parece más fuerte que nunca.
Cómo la CIA logró dar con la ubicación del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí
Hace 10 horas
Mal inicio y altas tarifas para cubanos en el extranjero con roaming de ETECSA en dólares
Hace 1 día
Mike Hammer y Willy Chirino cantan “Ya vienen llegando” y “Que se vayan” en Miami (Video)
Hace 1 día
Mike Hammer recibe premio por su labor a favor de Cuba y envía importante mensaje (Video)
Hace 1 día
Rumores de reconciliación en la farándula cubana: El Micha envía mensaje a su expareja
Hace 14 horas