Las autoridades cubanas decomisaron 1,402 paquetes de sal de un kilogramo pertenecientes a la Mipyme LuZoo SURL, ubicada en los almacenes de la fábrica de refrescos La Jupiña, en Pinar del Río, durante un operativo conjunto realizado por fuerzas del Ministerio del Interior (MININT) e inspectores de Comercio de la provincia.
La información fue divulgada a través del perfil oficialista de Facebook “De Canallas y sus Canalladas”, identificado como vocero vinculado al MININT.
Según la publicación, durante la operación fueron ocupados 35 sacos de sal yodada de la marca “Caribeña”, producto considerado de consumo básico en la isla. Las autoridades aseguraron que la mercancía había sido adquirida de forma irregular en un mercado estatal de La Habana con el objetivo de revenderla posteriormente a la población.
Como resultado de la intervención, el propietario de la Mipyme recibió una multa de 84,000 pesos cubanos, mientras que el transportista implicado fue sancionado con otra de 16,000 pesos. El comunicado oficial señaló además que la sal decomisada fue destinada a instituciones estatales de salud y asistencia social, entre ellas el Hospital Provincial León Cuervo Rubio, el Hospital Abel Santamaría Cuadrado y el Hogar Provincial de Ancianos de Pinar del Río.
El caso ocurre en medio de una persistente escasez de sal en los mercados estatales cubanos. En varias provincias, el producto ha desaparecido de los comercios regulados y su distribución mediante la canasta básica se ha reducido considerablemente, llegando en algunos territorios a entregarse solo una vez cada varios meses y en cantidades limitadas por núcleo familiar.
La falta de abastecimiento ha provocado un aumento sostenido del precio de la sal en el mercado informal. En Pinar del Río, una bolsa del producto puede alcanzar actualmente hasta 300 pesos cubanos, según reportes recientes.
El perfil “De Canallas y sus Canalladas” presentó el operativo como una acción contra la especulación y llamó a reforzar las denuncias ciudadanas frente a las ilegalidades económicas. La publicación también apeló a conceptos como la “honestidad” y la “responsabilidad social” en defensa del sistema de distribución estatal.
No es la primera vez que las autoridades cubanas anuncian decomisos vinculados al mercado informal de alimentos y productos básicos. En julio de 2023 fue desarticulada una red acusada de sustraer productos alimenticios —incluida sal— desde almacenes estatales para venderlos de manera ilegal.
Más recientemente, este mismo mes, otro operativo en Bauta involucró el traslado irregular de carne de res, langosta y pescado hacia circuitos de comercialización informal. Los decomisos y operativos ocurren mientras persisten los problemas estructurales de abastecimiento y distribución que afectan a buena parte de los productos básicos en Cuba, en un contexto marcado por la crisis económica, la inflación y la escasez de insumos esenciales.
Fuentes: CiberCuba y publicación de De Canallas y sus Canalladas
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