Juan Infante/ Facebook
Christopher Daniel Infante Basulto tiene 10 años y vive con Parálisis Cerebral Infantil desde su nacimiento. Cada día de su vida es un desafío que ningún niño debería enfrentar. Para él, tareas que otros niños dan por sentadas, como moverse dentro de su propia casa, representan un peligro constante.
Cuando sus padres no pueden cargarlo, Christopher se ve obligado a enfrentar escaleras hasta un quinto piso, arriesgando su salud y su bienestar, solo para poder llegar a su hogar.
Su papá, Juan Infante, médico del Hospital Pediátrico de Camagüey, denunció en sus redes sociales que las autoridades han ignorado de manera sistemática las necesidades de su hijo.
A pesar de promesas y compromisos de dirigentes provinciales y nacionales, incluyendo a Walter Simón Noris, Yoandris Ruis Villalón, Carlos Morán Giraldo, Roberto Morales Ojeda, Jorge Sutil Sarabia y Lázaro Echevarría Rodríguez, la realidad es que Christopher sigue atrapado en un hogar que no está adaptado para una persona con discapacidad.
Juan Infante cuestiona la sensibilidad y la responsabilidad de estos funcionarios, y se pregunta si cumplen con el Artículo 89 de la Constitución, que establece que el Estado debe actuar con humanidad y responsabilidad hacia todos los ciudadanos, especialmente aquellos en situación de vulnerabilidad.
Además, hace referencia que su situación constituye una clara violación del Artículo 28 de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que garantiza vivienda segura, alimentación adecuada y cuidado continuo para quienes tienen necesidades especiales.
Cada año que pasa sin una solución concreta aumenta la vulnerabilidad de Christopher. Cada promesa incumplida no solo es un golpe a su dignidad, sino también un recordatorio de cómo el abandono institucional afecta a los más inocentes.
Sus padres ven impotentes cómo su hijo se enfrenta a obstáculos que podrían evitarse con un hogar adaptado, ascensores accesibles o apoyos básicos que cualquier sociedad responsable debería garantizar.
Christopher no pide privilegios, ni recompensas especiales. Lo que él y su familia reclaman son derechos fundamentales: vivir en un entorno seguro, poder moverse con dignidad, recibir atención adecuada y sentir que su existencia es valorada y respetada.
Decomisan en Santiago de Cuba más de 180 motos, triciclos eléctricos y triciclomotores
Hace 19 horas
Trabajador de la UNE resulta herido por contacto eléctrico en subestación de La Habana
Hace 17 horas
Así fue como un encapuchado se llevó un Ferrari Spider negro de una casa en Miami (Video)
Hace 1 día