Una carta abierta dirigida a Mariela Castro y publicada por Álvaro Ferro Lugones ha generado reacciones en redes sociales tras cuestionar duramente las declaraciones de la funcionaria sobre el exilio cubano en Miami y responsabilizar al sistema político cubano por la emigración masiva de ciudadanos.
El activista y comentarista cubano Álvaro Ferro Lugones publicó una extensa carta abierta dirigida a Mariela Castro, en la que rechaza las recientes declaraciones atribuidas a la funcionaria sobre la comunidad cubana radicada en Miami, a la que presuntamente calificó de “mafia”.
En el texto, difundido ampliamente en plataformas digitales, Ferro Lugones sostiene que “llamar mafia al exilio cubano” representa “un acto de cinismo político”, y acusa al sistema cubano de haber concentrado durante décadas el poder económico y político en una reducida élite gobernante.
“La diferencia entre Miami y La Habana es simple: los cubanos que llegaron a Miami construyeron una ciudad trabajando. La cúpula cubana destruyó un país gobernando”, expresa uno de los fragmentos más compartidos de la carta.
El autor también cuestiona la falta de libertades políticas y económicas dentro de Cuba y vincula el éxodo migratorio de millones de ciudadanos con la crisis económica, los apagones, la escasez y la falta de oportunidades.
“Cada balsa, cada despedida en un aeropuerto y cada joven que se quiere ir son el verdadero plebiscito contra el sistema”, afirma el documento, que además hace referencia a la separación familiar y al descontento social acumulado durante décadas.
La publicación ha provocado reacciones divididas entre usuarios dentro y fuera de la isla. Mientras algunos respaldan el contenido de la carta como una crítica legítima al gobierno cubano, otros consideran que el mensaje profundiza la polarización política entre sectores del exilio y defensores del sistema.
“CARTA ABIERTA A MARIELA CASTRO”
“Mariela Castro:
‘Escucharte llamar “mafia” a los cubanos de Miami es uno de los actos de cinismo político más grandes que se pueden escuchar de alguien que pertenece precisamente a la familia que convirtió a Cuba en una finca privada durante más de seis décadas.
¿Mafia dices?
Mafia fue convertir un país entero en propiedad de una sola familia y de una élite militar privilegiada mientras el pueblo hacía colas para comer.
Mafia fue confiscar viviendas, negocios, fincas, industrias y sueños bajo el nombre de una “revolución” que terminó creando más desigualdad y más miseria.
Mafia fue encarcelar, fusilar, perseguir y obligar al exilio a millones de cubanos simplemente por pensar diferente.
Mafia fue construir un sistema donde el ciudadano común no podía abrir un periódico independiente, crear un partido político, protestar libremente ni siquiera salir del país sin permiso del Estado.
Y mientras eso ocurría, ustedes viajaban, tenían privilegios, acceso a divisas, carros, escoltas y comodidades negadas al cubano de a pie.
La diferencia entre Miami y La Habana es simple:
los cubanos que llegaron a Miami construyeron una ciudad trabajando.
La cúpula cubana destruyó un país gobernando.
Los exiliados levantaron negocios, hospitales, emisoras de radio, empresas y universidades.
El régimen levantó vigilancia, censura, miedo y dependencia.
Y ahora vienes tú a insultar precisamente a quienes escaparon del sistema creado por tu familia.
Hablas desde una posición de privilegio heredado, protegida por un apellido que en Cuba abre puertas que jamás se le abren al ciudadano común.
También has defendido políticas e ideologías sociales profundamente polémicas dentro de una sociedad donde ni siquiera existe libertad para debatirlas abiertamente, porque en Cuba el problema nunca ha sido solo económico:
el verdadero problema siempre ha sido que una minoría decide por todos.
Millones de cubanos no abandonaron la isla por culpa de Miami.
La abandonaron huyendo del fracaso, la represión y la desesperanza acumulada durante décadas.
Y aunque intenten desacreditar al exilio llamándolo “mafia”, la realidad sigue siendo imposible de ocultar:
cada balsa, cada despedida en un aeropuerto, cada joven que se quiere ir, cada apagón y cada familia rota son el verdadero plebiscito contra el sistema que tu familia ayudó a construir.
La historia algún día pondrá cada cosa en su lugar.
Y cuando eso ocurra, el pueblo cubano hablará con libertad sobre todo lo que durante años le prohibieron decir.’”
— Álvaro Ferro Lugones.
Fuente: Declaraciones y publicación pública de Álvaro Ferro Lugones