Abordan importantes temas sobre nacionalidad en el II Pleno del Consejo General de Ciudadanía Española que se efectúa en Madrid

El II Pleno del VII Mandato del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE) que se celebra en Madrid los días 25 y 26 de junio está tratando diferentes temas con importantes recomendaciones con vista a lograr una mayor dinámica en el flujo de documentos que sirven de base para que los descendientes de españoles obtengan la nacionalidad española, entre otros aspectos.

El Secretario del Consejo de Residentes y suplente ante el Pleno, José Antonio Cerra Artime, se mostró satisfecho con la nueva Ley de nietos propuesta por el Senado, pero se manifestó escéptico en cuanto su implementación en Cuba. “El consulado pide documentos que son imposibles de conseguir y que no tienen en cuenta la situación que tienen los emigrantes en Cuba”. El consejero aseguró que los encargados de implementar esas leyes piden requerimientos que complican todo el trámite.

La emigración en América estaba compuesta de personas con bajo nivel cultural, estimó, que no sabían leer ni escribir, con lo cual les resultó difícil hacer los trámites administrativos que ahora se les exigen. Muchos de nuestros abuelos son personas muy mayores, y no pueden presentar todas las pruebas de españolidad que les están pidiendo. Otro de los puntos que destacó es el costo económico que tiene para ellos y sus familias todo este proceso. “Deben utilizar divisas a las que muchos de ellos no tienen acceso”.

Por su parte Sara Vilà, la senadora que lleva la iniciativa de la Ley de Nietos, en su intervención posterior reconoció el problema de acceso a la documentación, y aseguró que se lo llevaba anotado para estudiarlo con sus colegas, “aunque también muchas solicitudes se han aceptado con las partidas de bautismo”, consideró, antes de concluir que se estaba pensando en la digitalización de toda la documentación.

En lo referido a la nacionalidad, se presentará ante el pleno una propuesta para que el CGCEE respalde “cada una de las iniciativas parlamentarias que se substancien en el Congreso y/o Senado en materia de nacionalidad que consoliden y amplíen derechos, unificándose en un proyecto único de ser factible, solicitándose a su vez su sanción en ley a la mayor brevedad posible”. También se reclama el “el acceso a la nacionalidad española de los cónyuges de personas españolas, residentes en el exterior, tras un periodo de tres años de matrimonio, sin requerirse cumplir con el actual requisito de un año de residencia en España”.

Asimismo, se pide que “la pérdida de la nacionalidad española de los descendientes inscritos en el exterior solo se produzca por renuncia expresa de los interesados en su mayoría de edad”. Independientemente de esto, y mientras no se produzca la modificación normativa, se pide que, a través de los consulados españoles de todo el mundo, “se proporcionen las informaciones necesarias a las personas interesadas acerca de los trámites a realizar a su mayoría de edad para evitar la pérdida de la nacionalidad española”.

Por otra parte, se vuelve a reclamar una solución para aquellos casos que quedaron fuera de la Ley de memoria histórica: la recuperación de la nacionalidad española por aquellos descendientes de mujeres que no pudieron transmitirla con anterioridad a 1978; y el acceso a la nacionalidad de los descendientes de españoles que, por ser mayores de edad, no pudieron ser inscritos por sus progenitores, que si accedieron a través de la Ley de memoria histórica, creándose por ello diferencias entre hermanos en una misma familia.