Una familia cubana solicitó una visa humanitaria para un niño de seis años con anemia falciforme, debido a la imposibilidad de acceder en Cuba a un tratamiento continuo y especializado que permita controlar las complicaciones graves asociadas a esta enfermedad.
El padre del menor, residente en Miami, hizo público el caso de su hijo Marcos, quien desde la primera infancia ha sufrido crisis severas y recurrentes. El niño recibe atención médica en hospitales de La Habana, pero enfrenta episodios frecuentes de secuestro esplénico, una condición potencialmente mortal que provoca caídas bruscas de los niveles de hemoglobina. Según explicó su familia, estas crisis se presentan cada dos o tres semanas y requieren transfusiones urgentes para evitar riesgos mayores.
Desde los 14 meses de edad, Marcos ha recibido más de cien transfusiones de sangre. Aunque la familia reconoce el esfuerzo del personal médico, denuncia que la falta de sangre compatible, medicamentos e insumos básicos impide mantener un tratamiento estable. En varias ocasiones, el niño ha sido dado de alta con niveles de hemoglobina por debajo de lo recomendado, debido a la indisponibilidad de sangre en los centros hospitalarios.
De acuerdo con su padre, el menor ha pasado por todas las opciones terapéuticas disponibles en el país, incluidos fármacos como la hidroxiurea, L-glutamina y suplementos, además de procedimientos más complejos como exsanguinotransfusiones. Sin embargo, ninguno ha logrado una mejora sostenida de su condición.
Actualmente, los médicos consideran necesario realizar estudios avanzados, como una angiotomografía contrastada, para evaluar una posible cirugía parcial del bazo. Este tipo de examen y la intervención asociada no pueden realizarse en Cuba por limitaciones técnicas y materiales.
Ante este escenario, la familia busca trasladar al niño a un centro pediátrico especializado en Estados Unidos, donde pueda recibir atención integral y seguimiento continuo. El padre ha pedido apoyo para difundir el caso y agilizar el proceso de una visa humanitaria, señalando que el objetivo es ofrecerle a su hijo una oportunidad real de estabilizar su salud y mejorar su calidad de vida.